lunes, diciembre 11, 2006

El síndrome de la mano ajena.

Dibujo 1. Se puede perder la conciencia del espacio, del tiempo y... ¡¡ del propio cuerpo !!

Determinadas lesiones cerebrales provocan un síndrome conocido como "de la mano ajena", que consiste en que el paciente llega a sentir una de sus manos totalmente descontrolada, hasta el punto que sus acciones y movimientos, de esa mano, no se deben a la voluntad del sujeto, e incluso les llega a parecer que se mueve por la voluntad de "otro ser". Como si estuviera "poseída". Esta explicación resuelve a los ojos del paciente, usando claves culturales, lo que de otro modo le resulta completamente inexplicable. Sin embargo, no todas las acciones y movimientos de esa mano hay que interpretarla en términos funcionales, y aunque a veces, esa mano realice actos llenos de sentido como ir desabrochando los botones de la camisa que la mano que sí responde a la voluntad del sujeto va abotonando, no significa que el sentido del acto venga dado por un acto consciente y voluntario del sujeto ni de ningún ser del más allá.
Es un caso poco frecuente. En la dirección siguiente hay un caso originado por un daño fronto-calloso. La dirección es : UN CASO DE SÍNDROME DE MANO AJENA FRONTO-CALLOSO . Hay también casos que presentan este síndrome en lesiones córtico-basales: http://www.scn.es/cursos/tmovimiento/CAPITULO_VII.htm .
Verán que en el primer caso que presentamos, la persona llegaba a producirse lesiones con esa mano "ajena".
Hay otras lesiones cerebrales o situaciones en que el sujeto ve alterada la conciencia de su propio esquema corporal: https://masters.oaid.uab.es/nnc/html/entidades/web/13cap/c13.html .
Estos casos deben servirnos para ampliar nuestros propios puntos de vista a la hora de juzgar e interpretar determinadas conductas autolesivas en niños autistas.
Parece que esa falta de reconocimiento del esquema general del propio cuerpo, completo y detallado, la padecen los gatos cuando se miran al espejo o los perros cuando dan vueltas sobre sí mismo queriéndose morder la cola.
Parece ser que los perros pueden tener el síndrome de la pata ajena: