martes, febrero 06, 2007

Spreeder, recurso on line para adquirir velocidad lectora.


La velocidad lectora es un concepto que suele expresarse en palabras por minuto. En la lectura hay diversos factores y procesos. Uno de esos procesos es la capacidad de transformar las palabras escritas en su correspondiente forma oral. Al principio, los niños tienen que leer en voz alta e ir transformando las letras, sílabas y palabras en sus sonidos asociados. Son muy diversas las razones por las que un niño no aprende a leer y muy variadas las alteraciones que impiden que se produzca una verdadera lectura, entendiendo por tal, que el niño entienda lo que quiso decir el autor del texto. Hay casos de niños con trastornos del desarrollo que pueden adquirir una velocidad lectora mayor de la que corresponde a la media de niños de su misma edad cronológica sin llegar a comprender el sentido del texto, aunque hay casos de hiperlexia en que el niño puede decodificar el sentido de algunos tipos de textos. La mayor o menor complejidad de esos textos es una de las variables que afectan directamente a la mayor o menor facilidad en que pueden ser decodificados. Dependiendo del factor básico alterado las dificultades en la lectura adquirirá un carácter singular, de modo que distintos niños que no sepan leer o que tengan dificultades en la lectura nos darán los indicios de la causa que les impide leer por el modo peculiar de sus errores que suele ser distintivo, aunque en ocasiones es necesario aplicar sencillas pruebas para confirmar o descartar la hipótesis que su conducta durante la lectura nos sugiere. El siguiente recurso puede usarse como complemento de algunos modelos de rehabilitación y permite hacer un tipo de lectura distinto al habitual. El maestro o la maestra al seleccionar el texto a pegar lo adapta a las necesidades del niño. Lo mismo ocurre con otras variables de la aplicación (tamaño de las letras, color del texto y del fondo, velocidad de presentación, número de palabras que aparecen a la vez en la pantalla, posición del texto en la pantalla...). Ya hemos dicho que es un recurso limitado y que no puede sustentarse la rehabilitación para todos los niños en su empleo. Pero eso es algo consustancial a cualquier recurso. Son variados los ejercicios que pueden proponerse. Desde pegar textos a los que se les ha suprimido, por ejemplo, alguna clase de palabra, nombres, verbos, preposiciones, etcétera, o a los que se suprime una de cada cinco palabras, para fomentar la actividad de que el niño complete con la palabra que falta el sentido del texto, o pasar series de palabras semejantes por algún rasgo, letra de inicio, terminación, etcétera, e introducir una palabra que desentone, para que el niño la identifique; ejercicios de memorización de series de palabras escritas, etc. Los ejercicios de velocidad pura también son indicados.