viernes, julio 25, 2008

Investigacion de la funcion nominativa del lenguaje o las parafasias de mi amigo super J. I

Nuestro amigo super J, tiene problemas algunas veces para encontrar determinadas palabras mientras habla, especialmente sustantivos, y compensa esa dificultad mediante oraciones que permitan a su interlocutor comprender el objeto a que se refiere.
J ha hecho un gran progreso en el desarrollo de su habla y en otras funciones verbales, como la lectura y la escritura. Esto es una gran suerte, pues ahora, y gracias a ese desarrollo, podemos observar con mayor nitidez fenomenos que antes no se desvelaban. Su lenguaje estaba tan poco desarrollado que no permitia distinguir algunas peculiaridades de su lenguaje sobre el fondo de un habla muy desestructurado aun.
La facultad de nombrar objetos o encontrar el sustantivo, adjetivo o verbo apropiados mientras se habla son unas de las funciones mas importantes que intervienen en los procesos de lenguaje espontaneos. Estas funciones, a la par que las funciones predicativas, constituyen las bases del aspecto significativo del lenguaje. Por funcion predicativa entendemos lo que se dice de algo.
El trastorno de la facultad de nombrar objetos puede ocasionar una profunda alteracion de todo el sistema verbal. El hecho de recorder el nombre de un objeto, cualidad, accion o situacion no es en absoluto un acto simple. El acto de nombrar es siempre un proceso de clasificacion, generalizacion o como se dice comunmente “un acto categorico”. Seria incorrecto pensar que siempre que una persona mira un objeto la palabra que lo representa acude directamente a su conciencia. Es un hecho psicologico bien establecido que la primera cosa que aparece en la conciencia es una esfera general de significado en la que un gran complejo de nombres o caracteristicas se hallan entrelazados. A partir de ahi se selecciona el nombre apropiado. Si el proceso de la diferenciacion se ve alterado, el paciente puede sustituir facilmente el nombre apropiado por otro, y el nombre que elige indica la esfera general con la que esta asociado, por ejemplo, en vez de “codo”, puede decir “hombro” o “rodilla”. El hecho de que para una mayoria de personas la facultad de nombrar objetos transcurra de modo altamente automatizado, sin representar un esfuerzo aparente, no oculta que todos hemos experimentado en ocasiones la molesta situacion en que una palabra no acude a nuestra conciencia y se nos queda “en la punta de la lengua”. La complejidad del proceso de denominacion es experimentada claramente por una persona normal siempre que trata de nombrar un objeto poco familiar, definer un concepto general o recorder una palabra en una lengua que no le es familiar. A veces, recordar el nombre o apellidos de un conocido, puede resultarnos mas dificil que recordar el nombre de un objeto, debido a que nombres propios y apellidos no gozan de los ricos vinculos semanticos que las palabras que designan objetos, constelacion de nombres y relaciones que facilitan su actualizacion, seleccion y denominacion. Tambien es una experiencia general que a veces sustituimos la palabra pretendida por otra no deseada, incurriendo en distintos tipos de parafasias literales, verbales o de formas complejas mixtas. Por parafasia literal entendemos sustituciones de una palabra por otra que suena de modo parecido, y que por tanto comparten una serie de letras y sonidos. Parafasia verbal es aquella donde se sustituye una palabra por otra de la misma esfera semantica. Hay aun parafasias que se producen por defectos en el reconocimiento integrado de los objetos, denominando el todo por la parte.
Todos los trastornos de la funcion nominativa son extremadamente dificiles de superar, y si no, piense en los denodados esfuerzos conscientes que a veces hacemos para recordar una palabra, sin lograr traerla a nuestra conciencia. Cuando este deterioro en el proceso de nombrar es intenso y no accidental se produce una alteracion de todo el sistema verbal. A las dificultades que ese deterioro provoca en la actividad de la comunicacion, hay que sumar otra, no menos importante. Frecuentemente los sujetos que padecen ese deterioro tratan de compensar su deficit mediante diversos intentos que pueden concluir en la emision de parafasias o en largas explicaciones que tratan de identificar la palabra que no acude a la conciencia. En el primero de los casos, las parafasias pueden destruir el sentido de lo que quiere comunicar el sujeto que habla, pues no siempre la aparicion de parafasias deja reconocible el sentido de la expresion. En el segundo de los casos, cuando se recurren a largas explicaciones, se produce un sobreesfuerzo, que puede alterar tambien la comunicacion. El sujeto puede perder el hilo de lo que queria decir al tener que desplazar el foco de su atencion hacia la elaboracion de la definicion que sustituya el nombre que no logra pronunciar. Por estas y otras razones, la comunicacion se ve alterada y en la medida que el sujeto tiene conciencia de sus propias dificultades de expresion puede reaccionar tratando de disociarse del empleo de ese medio, y en suma hablando lo justo y necesario. En el otro extremo, puede confiar en que, a pesar de todo, la comunicacion se produce y perdiendo interes en precisar su habla, volverse locuaz y descuidado en el empleo del lenguaje. Cuando determinadas tareas requieren un esfuerzo atento, bien sea el hablar o el escribir, por ejemplo, para sujetos que aun no dominan esos medios de expresion, pueden hacerlo sin el cuidado debido con los resultados previsibles. Es como cuando uno no domina un idioma extranjero pero confia en que a pesar de todo, con ayuda de gestos y contexto el interlocutor acabara entendiendote, hecho que la mayoria de las veces no es asi.
Por eso es necesario abordar la rehabilitacion del proceso de nombrar en cuanto se detecta que existe ese deterioro. Sin embargo, ese sintoma puede ser producto de distintos tipos de trastorno y por tanto antes de abordar la rehabilitacion es necesario cualificar el sintoma, averiguar cual es el factor basico que provoca ese deterioro. Nosotros nos serviremos, como guia, del estudio de los trastornos del aspecto nominativo del lenguaje que surgen en varias formas de afasia, por lesiones en distintas areas corticales del cerebro. Tambien nos serviremos del estudio del desarrollo de las funciones psicologicas superiores en la infancia. Y tambien nos serviremos del estudio de las muestras de habla de J y de la informacion que nos suministre Yolanda, sin cuya colaboracion atenta poco podemos hacer cuando tratemos de precisar la evaluacion y la terapia. Si hemos hablado principalmente del deterior del proceso de nombrar en la expresion hablada, veremos que en ocasiones, ese sintoma remite a otros donde tambien se ve afectada la comprension del lenguaje ajeno. Hay que indicar que si no se corrigen estos defectos con la terapia adecuada pueden mantenerse durante periodos de tiempo muy largos que superan el periodo escolar. Espero que el articulo sirva para llamar la atencion de otras madres y profesionales sobre este interesante e importante asunto.
Nota.-Deben disculpar las faltas de acentos. No he podido publicar una foto de J. Lo intentare otro dia.
(Continuara)

2 comentarios:

Carola dijo...

Hola, no me habia detenido a mirar tu blog desde hace un tiempo, me encantó este video. Pasaba dejar saludos
Besos

Bye.

Eduardo Carbonell Cruz dijo...

Hola Karolam:

El vídeo es precioso. Hace ya un tiempo que conozco tu página. Tenéis mucho material interesante. Me gusta mucho. Gracias por pasarte por aqui y dejar tu comentario.

Saludos cordiales