lunes, septiembre 08, 2008

Las mutaciones patógenas del ADN mitocondrial es común en la población general

El 27 de febrero de 2008 nos hacíamos eco de una indemnización del Gobierno U.S.A. a los padres de un niño aceptando en los argumentos de la sentencia la tesis de que las vacunas agravaron la enfermedad mitocondrial que ya padecía este niño, manifestándose encefalopatía regresiva y síntomas de autismo.
El 8 de Agosto de 2008, Hannah R. Elliott et al, publicaron en The American Journal of Human Genetics, número 83, pág. 254-260, un estudio sobre la prevalencia de mutaciones patógenas en mtDNA en la población general, descubriendo que es un fenómeno mucho más común de lo que se suponía. Así que no puede deducirse con carácter general que el autismo pueda ser causado por la interacción de las vacunas y la presencia de mutaciones del ADN mitocondrial.
Las vacunas son sumamente importantes para la salud infantil. Basta recordar la historia de la evolución de la mortalidad infantil, antes y después de los programas de vacunación, o bien, asomarse a la distribución geográfica actual de las tasas de mortalidad infantil, que están directamente relacionadas con la pobreza de las economías nacionales y con la mayor o menor eficiencia de sus programas de vacunación en la infancia.
Menos aún confíe usted en productos milagro capaces de revertir esas alteraciones genéticas relativas al ADN mitocondrial. Siempre hay una picaresca que trata de sacar tajada de cualquier noticia relevante sobre el autismo. Si usted quiere saber más acuda a un genetista. Los avances en la capacidad del análisis del material genético son impresionantes desde el gran logro de la humanidad al descifrar el Genoma Humano.