jueves, julio 09, 2009

El lenguaje de referencia en los niños con trastornos del espectro autista.


Estimados lectores:

He podido localizar y ofrecerles este documento importante, así que he corrido a publicarlo aunque la traducción al español es automática. Verán que se publica en junio de 2009 en la prestigiosa ASHA. No obstante también lo ha publicado gratis el National Institute on Deafness and Other Communication Disorders del National Institute of Healt de EE.UU, que ha financiado el proyecto.
Es un documento que recomienda más rigor al determinar las características del lenguaje de los niños entre 12 y 48 meses con diagnóstico de autismo, trastornos generalizados del desarrollo no especificados o Síndrome de Asperger. Ello permitirá, según los autores del artículo, sustituir los objetivos poco definidos de aquellos tratamientos encaminados al desarrollo del lenguaje por otros hitos más concretos en cada uno de los distintos dominios del lenguaje. Y por otro lado, tratan de normalizar los criterios de evaluación y hacerlos más rigurosos, incluyendo el estudio de muestras de habla del niño, el estudio de ejemplos de lenguaje natural. Esto es sin duda un gran avance. Esto permitirá ampliar la precisión en la elaboración de datos y la efectiva comunicación entre investigadores. Será necesario hacer un esfuerzo en el ámbito de habla hispana para que prospere ese enfoque que habrá de imponerse necesariamente. Es un primer paso importante aunque incompleto. No obstante el resultado previsible, cuando se acumulen los datos, es que no hay un trastorno del espectro autista, ni un contínuo de un idéntico trastorno de intensidad variable, sino formas diversas de correlación de diversos sistemas funcionales que alteran precisamente la relación entre lenguaje y acción y modifican o alteran la normal inclusión del lenguaje como componente esencial del resto de las funciones psicológicas sintético analíticas.
Por cierto, yo que estaba con la serie sobre la ecolalia, que pienso continuar por ser de mucho interés, ha sido excluída como muestra de habla a estudiar, como ejemplo de lenguaje natural, aduciendo que a esas edades, de 12 a 48 meses de edad, resultaba difícil distinguir entre una emisión ecolálica considerada atípica y otra típica, pues la imitación de emisiones verbales ajenas es frecuente en niños sin diagnóstico de autismo. La otra razón que dan es que no está bien definida la ecolalia demorada. Sobre este interesante asunto hablaremos en próximos artículos.
Nosotros habíamos propuesto el estudio de las muestras de habla de los niños en diversos artículos del blog, como por ejemplo, Paco "el chato". Cómo elaborar los ejercicios de lenguaje que convienen a un niño autista. y en otros. Como saben en este blog nos centramos fundamentalmente en el estudio del lenguaje como medio de intervención en las dificultades de los niños con diagnóstico de autismo, con la diferencia de no considerar el lenguaje como una función psicológica más, sino como componente del resto de las funciones psicológicas humanas. Esta es una distinción fundamental. Hay una íntima correlación del resto de las funciones psicológicas con el lenguaje. Y viceversa, del lenguaje con el resto de funciones psicológicas. Por ejemplo, hay casos de anomia, donde hay niños que no pueden nombrar objetos precisamente porque tienen deficiencias en el desarrollo del analizador visual, alterándose así las bases perceptivo visuales que subyacen en los procesos inconscientes de búsqueda y selección del nombre que corresponde a un objeto. Cuando esa base perceptivo visual no ha tenido el desarrollo adecuado, la búsqueda del nombre es infructuosa y se torna una búsqueda consciente. Corregir el lenguaje del sujeto es imposible sin corregir esas bases perceptivo visuales alteradas. En este caso el dibujo y otros ejercicios relacionados es el modo de corregir el habla del sujeto. Por eso la visión de Vigotsky, A.R.Luria, L.S.Tsvetkova y otros autores es profundamente distinta especialmente de las distintas escuelas psicológicas norteamericanas, hecho que puede comprobarse, como ya señaló A.R.Luria en su día, por el escaso número de páginas dedicadas al lenguaje en los manuales universitarios de los estudiantes de psicología en ese país y que solían ocupar el último capítulo. Que esto sigue igual puede comprobarse en el Manual de Principios de Neurociencia de Erick R. Kandell, James H Schwartz y Thomas M. Jessell, Manual de 1.319 páginas, donde se dedica al lenguaje solo 8 páginas, de la 1.169 a la 1.187. Qué duda cabe que en los EE.UU está el centro de las más importantes contribuciones al desarrollo de la lingüística, pero lenguaje y psicología han seguido desarrollos independientes y hasta contradictorios, baste recordar la polémica entre Noam Chomsky, con su teoría innata del desarrollo del lenguaje, y del empirista que desarrolló el conductismo, Burrhus Frederic Skinner. La polemica giró sobre el texto de B.F.Skinner Verbal Behavior (Conducta Verbal) publicado en 1957 y que N.Chomsky criticó duramente en 1959. Las recomendaciones del grupo de expertos que han redactado el sin duda influyente artículo de más abajo siguen considerando el lenguaje como una función psicológica independiente y dan a su estudio un sesgo de análisis lingüístico que, aunque supone un progreso, dista mucho de comprender la verdadera esencia del problema. La intervención temprana es muy importante, pero considero un error establecer el límite de los 5 años, como el horizonte de intervenciones efectivas en orden al pronóstico. Hay casos en que determinados tratamientos han de realizarse, o completarse, con el auxilio de la lectura y la escritura, por ejemplo, por la naturaleza de las dificultades básicas del niño, y por lo tanto, si bien es cierto que la intervención temprana mejora el pronóstico, habrá muchos casos en que la efectividad de los tratamientos solo surtirán efecto cuando se aplican en edades más avanzadas, siempre que las terapias se ajusten con precisión a la naturaleza de las necesidades del niño, necesidades que podrán manifestarse más nítidamente en edades posteriores a los 4 años. Téngase en cuenta, por ejemplo, el dato anatómico objetivo de que los lóbulos frontales alcanzan su desarrollo en edades muy posteriores. Las limitaciones en la efectividad de intervenciones tempranas antes de los 5 años no implica que en etapas posteriores la efectividad de las intervenciones haya de ser menor. La visión del lenguaje como entidad psicológica independiente del resto de las funciones psicológicas en el sentido antes aludido, contribuye a fortalecer la idea de la prevalencia de la efectividad de la intervención temprana, atendiendo predominantemente al elemento diacrónico del lenguaje, como un desarrollo a través de hitos, minorando el valor sincrónico, no sólo por la correlación entre los distintos dominios del lenguaje en un momento de ese desarrollo, correlación dinámica en continuo cambio, sino por la más general y esclarecedora correlación dinámica del lenguaje con otros sistemas funcionales. Otra limitación de la propuesta de estos autores es limitar el estudio al lenguaje expresivo, obviando lo relativo al lenguaje comprensivo, cuya corrección necesita de técnicas específicas. Pero sin duda debemos celebrar esta iniciativa como un paso adelante que impulsará la atención al perfil singular del lenguaje de cada niño. Poco a poco hila la vieja el copo.
Hoy, 13 de Agosto de 2009, hemos recibido la traducción del texto al español realizada por la Sra. Frances Vega, mamá de Fernando, del blog http://dimensionautismo.blogspot.com/ y cuya web es http://www.viviendoenotradimension.com/ , a la que damos las gracias por haber atendido la petición de Anabel Cornago, del blog http://elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com/. Gracias a tí también, Anabel, por tu gestión.