sábado, agosto 15, 2009

Ansiedad de separación y fobia a la escuela


La Ansiedad de Separación I*

Ya sea que usted tenga que dejar a su niño por el día con una proveedora de cuidado infantil, o simplemente esté en otra habitación de su casa, su niño podría reaccionar a su ausencia con tristeza y ansiedad. En esta actividad usted aprenderá cómo un recuerdo de despedida puede ayudar a su niño a superar su ansiedad de separación.

¿Qué aprendemos?

Auto-regulación
Auto-sosiego

Materiales

Animal de peluche
Fotografía
Reloj de bolsillo
Llave grande en un llavero

Orientaciones

Identifique un objeto que pueda servir como un objeto de transición que usted pueda dejar con su niño. El objeto podría ser una animal de peluche, una fotografía, un reloj de bolsillo o una llave grande en un llavero. Como siempre, elija un objeto que sea apropiado para la edad y que su niño pueda manipular con seguridad.
En el momento de la transición, recuérdele a su niño adónde va y explíquele cuando le volverá a ver. Aunque su niño no pueda entender números o cómo medir el tiempo, darle un tiempo específico de cuándo le volverá a ver ayudará a que el concepto sea más concreto para él. Dele el recuerdo de despedida a su niño. Recuérdele cuán especial es el objeto para usted y cuánto aprecia que lo cuide mientras usted está fuera. Explíquele cómo el que cuide de ese objeto los mantendrá unidos mientras usted no está.
La ansiedad de separación II**
La ansiedad de separación es el tipo de ansiedad (angustia, incomodidad, tensión, y miedo) que los niños experimentan cuando están separados o distanciados de los adultos a los que les tienen cariño, típicamente sus padres o tutores. El niño se aferra al adulto, se rehúsa a separarse, rechaza a otras personas, se pone tenso, se queja, llora, y grita. ¿Es normal? La ansiedad de separación es un fenómeno observado durante toda la historia y por todo el mundo. Ya que los niños no pueden sobrevivir sin los adultos que cuidan de ellos, la ansiedad de separación es un miedo básico de los seres humanos que tiene como propósito mantenernos a salvo. Aunque es una experiencia desagradable, es una buena señal o indicador, ya que significa que el niño reconoce a aquellos que cuidan de él y ha establecido vínculos emocionales positivos con ellos. La ansiedad de separación es una etapa normal del desarrollo infantil y la mayoría de los niños pasan por ella durante la infancia. Podría representar un desorden emocional en niños mayores de 18 meses.
¿Difiere la ansiedad de separación de acuerdo a la edad de los niños?
Sí. Por ejemplo, con frecuencia los bebés de alrededor de 6 meses lloran y gritan cuando los dejan solos para llamar atención. La mayoría de los niños entre los 8 y 18 meses muestran síntomas de ansiedad cuando se separan de sus padres u otras personas que cuidan de ellos, porque como no saben si regresarán, se sienten inseguros y vulnerables. Cuando se adaptan, muchos niños entres los 18 meses y 3 años tienen berrinches para mostrar su angustia e influenciar a los adultos. Entres los 3 y 5 años, los niños generalmente muestran ansiedad cuando se separan de sus padres o de las personas que cuidan de ellos cuando comienzan el kínder o la preescuela.
¿Hay algo que pueden hacer para prevenir que ocurra?
La actitud de los padres es fundamental para que la ansiedad de separación no se convierta en un desorden de ansiedad. Cuando los padres se sienten inseguros ellos transmiten esta inseguridad y falta de confianza a sus niños. Los padres deben motivar un vínculo seguro con sus niños, mostrándoles afecto y atención, y satisfaciendo sus necesidades. Pueden jugar juntos juegos de separación/reunión o a las escondidas, los cuales les enseñan conceptos como permanencia y perseverancia. Permita y promueva que los niños se relacionen con las personas en las que usted confía para reducir la excesiva dependencia con los padres u otras personas que cuiden de ellos. Aumente gradualmente la duración de la ausencia de los padres. Promueva la autonomía del niño presentándole opciones y oportunidades para actuar independientemente dependiendo de sus capacidades.
¿A qué edad superan los niños la ansiedad?
La ansiedad de separación generalmente sigue un patrón predecible. Generalmente aparece con mayor intensidad entre los 8 y 18 meses, y empieza a disminuir alrededor del segundo cumpleaños. Generalmente desaparece una vez que el niño entiende que sus padres no han desaparecido y que regresarán. La ansiedad de separación que muchos niños experimentan cuando empiezan a ir a centros de cuidado infantil o escuelas disminuye cuando se sienten suficientemente seguros en su nuevo ambiente y son capaces de confiar en otros adultos que no sean sus padres.
¿Recomienda evitar la separación para que los niños no sufran esta ansiedad?
¡No! Para que los niños se desarrollen de manera saludable, es necesario que experimenten situaciones de separación y reunión con sus seres queridos. Estas experiencias ayudan al niño a entender que lo que no estaba ahí puede regresar de nuevo, y aprenden a crear representaciones del padres ausente.
¿Qué pueden hacer los padres si la ansiedad de sus niños no disminuye?
Los padres deberían buscar ayuda profesional si la ansiedad de separación es excesiva, causa angustia, interfiere con el funcionamiento social y de aprendizaje del niño, y dura más de 4 semanas. La angustia en el 4% de los niños con ansiedad de separación no desaparece sino que se convierte en Desorden de Ansiedad de Separación. El diagnóstico e intervención temprana del Desorden de Ansiedad de Separación reduce el impacto del desorden en el desarrollo y bienestar del niño. Sin ayuda profesional, los síntomas pueden volverse prolongados e incapacitar al niño.
Fobia a la escuela***
Dolores de cabeza, de estómago, vómitos, nauseas o palidez son algunos de los síntomas indicativos de que un niño puede padecer fobia escolar. Al igual que hay niños que tienen miedo a la oscuridad o a quedarse solos en casa, también existen casos en los que presentan un terror irracional compulsivo a ir al colegio.
Causas

En ocasiones la ansiedad está motivada por exigencias escolares, el nivel de vida del niño o que sus demandas no se han resuelto de la manera adecuada. Y es que la ansiedad forma parte de los mecanismos de adaptación del ser humano y de los animales.
Los síntomas físicos suelen producirse entre semana, principalmente los lunes y por la mañana, no así los fines de semana o cuando los padres acceden a no llevar al niño a la escuela. Asimismo, en el caso de la fobia no hay distinción por razón de sexos y suele aparecer entre los 6 y los 7 años así como entre los 12 y los 14; en esta fobia influyen factores como las relaciones sociales, si sus compañeros le aceptan o si le insultan.
A la hora de buscar una solución al problema, los profesores son de vital importancia, ya que de ellos depende, en muchos casos, su éxito o fracaso. Los profesores tienen que saber qué es lo que está sucediendo y hacer que el niño se sienta seguro y acogido en el colegio. Intentar que el niño piense en cosas diferentes a los miedos que dan lugar a su ansiedad es uno de los elementos clave.
Asimismo, cuando se niega reiteradamente a ir al colegio, sus aprendizajes quedan retraídos. Frecuentemente los niños superdotados a los que no se le aplican programas adecuados a sus capacidades, los niños a los que se exigen tareas aburridas o repetitivas, o muy superiores a su nivel de competencia acabarán considerando a la escuela un lugar de frustración. No siempre hay que considerar que el niño tiene un trastorno por no querer ir al colegio. En ocasiones el niño tiene sus razones, a veces bien fundamentadas. Una escuela seria no tiene que ser una escuela aburrida. No pocas veces, deficiencias de audición, visión, articulatorias o de motricidad no detectadas, excluyen al niño en la participación de aquellas actividades que solo pueden seguirse cuando se corrigen esos déficits. Así que, antes de considerar que el niño tiene un trastorno psicológico habrá que verificar todos esos extremos. Si no, haremos cierto el refrán de que siempre hay un niño chico que pague. Las culpas de los adultos, claro.
Nota de Eduardo.- Este artículo ha sido hecho a retales y modificando, cortando y añadiendo, textos encontrados en la red. Espero que aún así les resulte útil.
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FOTO: JAVIER BERGASA