domingo, junio 18, 2006

Estereotipias primarias vs secundarias y sus posibles efectos derivados.

En el siguiente artículo el autor llama la atención sobre los posibles efectos de las estereotipias, que por el tiempo y energías consumidas limitarían el desarrollo psicomotor; y por su frecuencia han de tener efectos secundarios, derivados, tal y como sucede con los sujetos normales que repiten una actividad motora altamente automatizada, como pueden ser distonías o cambios en la extensión de los territorios corticales, somatosensiorales y motrices.
Nosotros venimos defendiendo en este blog la importancia de actuar sobre la ecolalia, como recurso disponible para la rehabilitación del lenguaje generativo. Destruir interfiriendo, limitar o transformar las emisiones ecolálicas, para eliminar la estructura estereotípica de ese acto inscribiéndolo en un nuevo sistema funcional, es una de las estrategias de la rehabilitación.
La estructura de los actos motores del pianista consumado y la del niño con diagnóstico de TEA que "se lava las manos" o "hace calceta" o cruzar con fuerza ambas manos y brazos sobre el pecho, al tiempo que se inclina la mandíbula hacia abajo y, ocasionalmente, se abre la boca y se saca la lengua, se distinguen por la ausencia de sentido de las segundas, pues el niño no realiza esos actos como representación simbólica de lavar o hacer calceta. Nosotros le damos ese nombre para entendernos, y dotamos, ficticiamente, a esos actos de un significado del que carecen.
Es importante comprender que la dinámica general de la rehabilitación de las funciones sensoriales y motoras deben considerarse como procesos específicos de desarrollo y que esos procesos dependen en parte de la clase de tarea a la que sometemos al sujeto. Así si le pedimos a un paciente con lesión periférica en una extremidad superior, lesión que limita la amplitud de sus movimientos y le pedimos que ejecute la acción de los tres modos siguientes: 1) levante la mano, 2) levante la mano, pero sobre un fondo en el que hay marcas que indican mediante distintos niveles de amplitud, de modo que él controla el rendimiento de su acción y 3) levante la mano y coja el objeto situado ahí arriba, resulta que las amplitudes del movimiento aumentan al inscribirse el acto, cada vez, en sistemas funcionales diferentes. Es importante, por tanto, poner al paciente en relación con su defecto de un modo significativo, dotando de sentido a cada una de las tareas de entrenamiento.

TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)

Estereotipias primarias frente a estereotipias secundarias

E. Fernández-Álvarez


PRIMARY VERSUS SECONDARY STEREOTYPIC MOVEMENTS


Summary. Stereotypic movements are repetitive patterns of movements whose physiopathology and relations to other neurobehavioural disorders are still only poorly understood. In this paper our aim is to distinguish between primary stereotypic movements, which are the sole manifestation of an anomaly, while the complementary examinations, except for those involving molecular genetics, are normal; associated stereotypic movements, when they meet primary disorder criteria but there are other coexisting independent neurological signs, that is to say, they are neither the cause nor the consequence of the movement disorder; and secondary stereotypic movements, when they are the consequence of a lesion or acquired neurological dysfunction. Examples of primary stereotypic movements include episodes of parasomnia, such as head rocking, in subjects who are otherwise normal, and stereotypic movements due to emotional disorders, severe environmental deprivation or in institutionalised infants. Examples of associated stereotypic movements are those observed in Rett syndrome, in subjects with sensory defects or with mental retardation due to a variety of causes. And as instances of secondary stereotypic movements we have those that can be seen in infinite-like syndrome caused by congenital cerebellar lesions. The purpose of the classification is to lay the foundations for the identification of new syndromes, which would without a doubt facilitate research into their physiopathology, their aetiology and the possible therapeutic attitude to be adopted. [REV NEUROL 2004; 38 (Supl 1): S21-3]
Key words. Abnormal movements. Neurobehavioural disorders. Stereotypic movements.
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INTRODUCCIÓN
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La estereotipia se define como una actividad motriz organizada,repetitiva, no propositiva, que se lleva a cabo exactamente de la misma forma en cada repetición [1]. En este artículo vamos a tratar, básicamente, de un proyecto de clasificación de las estereotipias y de sus consecuencias.
La definición que hemos recogido al inicio puede pecar de ambivalente si no se tienen en consideración otros factores asociados, ya que existen otros movimientos anormales repetitivos y no propositivos que comparten propiedades con las estereotipias.
Así, algunas crisis epilépticas parciales complejas pueden entrar en la definición de estereotipia, pero se distinguen de ellas porque en las crisis parciales se da un cierto grado de trastorno de conciencia y, además, es evidente una clara actividad electroencefalográfica paroxística durante los episodios.
Otros movimientos aparentemente no propositivos incluidos en el grupo de manierismos pueden cumplir las condicionesde las estereotipias. Los manierismos son movimientos que incluyen gestos más o menos peculiares y propios del individuo y que representan una especie de ‘firma motriz que individualizaa una persona’ [2]. La diferenciaentre manierismos y estereotipias no reside en su morfología, sino en que mientras los primeros se incorporan a la actividad voluntaria consciente de la cual son dependientes, las estereotipias son movimientos semivoluntarios con entidad propia.
Ciertos tics motores complejos pueden semejar estereotipias [3,4] y su distinción no reside en el propio acto motor, sino en que los tics motores complejos habitualmente se acompañan de otros tics simples (motores o fónicos) fácilmente identificables como tales. No son rítmicos, varían en su expresión, fluctúan en frecuencia y se asocian con una sensación desagradable de tensión cuando el sujeto intenta suprimir el movimiento. Sin embargo, dado que a menudo tanto las estereotipias como los tics se dan en niños deficientes mentales o autistas [3,5-7] que tienen dificultad para comunicarse verbalmente, esta última característica es de limitada utilidad.
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UNA PROPUESTA DE CLASIFICACIÓN DE LAS ESTEREOTIPIAS
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Se desconoce si los diferentes tipos de estereotipias comparten una misma base fisiopatológica o se trata de fenómenos motores aparentemente similares en expresión pero, en realidad, son
consecuencia de disfunciones neurológicas diferentes. Por todo ello, aplicar la división que ha sido útil en los trastornos del movimiento parece un proceso también beneficioso para abordar el estudio de las estereotipias. Los trastornos del movimiento se clasifican en: primarios (aquellos en los que la única manifestación de normalidad es el trastorno del movimiento, con normalidad
en los exámenes complementarios a excepción de los exámenes de genética molecular), asociados (cuando cumple los criterios de trastorno primario a excepción de la presencia de otros signos neurológicos independientes, es decir, que no son causa ni consecuencia del trastorno del movimiento), y secundarios (consecuencia de una lesión o disfunción adquirida).
Así pues, proponemos clasificar las estereotipias en: estereotipias primarias (p. ej. rocking head parasómnico en los sujetos por lo demás normales, estereotipias por trastornos emocionales [8], deprivación ambiental grave [9] y en lactantes institucionalizados [10]), estereotipias asociadas (p. ej.: las del síndrome de Rett, con defectos sensoriales [11-13] o retraso mental de etiología variada, como las que se observan en el síndrome del cromosoma X frágil), y estereotipias secundarias (p. ej.: las que se ven en el síndrome infinite-like secundario a la lesión cerebelosa
congénita [14,15]).
Esta clasificación facilitaría la identificación de nuevos síndromes con estereotipias como fenómeno motor dominante o, al menos, característico. Esto permitiría conocer la causa, el pronóstico y acelerar el hallazgo del tratamiento útil que, en parte, ya ocurre en el síndrome de Rett [16], en el que las estereotipias de ‘lavarse las manos’ o ‘hacer calceta’ implicando ambas manos, generalmente situadas en línea media, con una compleja acción en la que hay intercalación de los dedos, han sido la clave que ha permitido el diagnóstico clínico, el hallazgo del defecto genético y el proceso de identificar la patogenia del síndrome.
Otro ejemplo del beneficio de esta filosofía se halla en el síndrome de Smith-Magenis [17], un complejo trastorno con retraso mental, braquicefalia, hipoplasia mediofacial, conducta agresivo-automutilatoria y poliembolocoilomanía (compulsión por introducir objetos en orificios corporales), consecuencia de una deleción intersticial del cromosoma 17p11.2. Cruzar con fuerza, durante unos segundos, ambas manos y brazos sobre el pecho, al tiempo que se inclina la mandíbula hacia abajo y, ocasionalmente, se abre la boca y se saca la lengua, es una estereotipia
muy peculiar, hasta el momento considerada patonogmónica de dicho síndrome. La identificación de esta característica motriz ha facilitado enormemente la sospecha diagnóstica.
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CONSECUENCIAS DE LAS ESTEREOTIPIAS
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Las consecuencias de las estereotipias son generalmente minusvaloradas, posiblemente porque se han estudiado poco, por lo que su conocimiento no pasa de un nivel superficial y se limita a hechos fácilmente observables. Así, sabemos que autoagresionescon edema, escaras o incluso lesiones más profundas son posibles en ciertas estereotipias parasómnicas, en las que el niño golpea repetidamente la cabeza contra la pared u otra superficie dura, lo que lleva a proteger la cabeza del niño con casco o a acolchar las paredes. Lo que en inglés se denomina repetitive strain injuries (lesiones por tensión reiterada), se puede apreciar en casos en los que la estereotipia determina una posición forzada, incómoda de las extremidades o de la cabeza.
Cuando los movimientos repetitivos son muy frecuentes, generan ansiedad en los familiares y personas que conviven con el niño. Pero, probablemente, las consecuencias más importantes
de las estereotipias son más sutiles y vienen dadas en primer lugar por la reducción de la actividad motriz normal. Esta situación se da en niños con retraso mental o defecto sensorial en los que la estereotipia puede ocupar gran parte del tiempo que el niño permanece despierto. Si la conducta estereotipada se inicia precozmente en niños con daño cerebral –causa ya de por sí de
retraso en el desarrollo psicomotor–, lo lógico es que las este estereotipias continuadas sean un factor negativo añadido que agrave el retraso psicomotor. Sin embargo, desconozco la existencia
de estudios experimentales y objetivos que confirmen o nieguen esta –a mi entender– verosímil suposición.
Otro efecto probablemente negativo de las estereotipias reside en el consumo energético que comportan. Desde un punto de vista metabólico se ha postulado que la actividad motriz continuada puede tener consecuencias negativas en el crecimiento y el desarrollo muscular de estos pacientes. En un estudio con niñas afectas de síndrome de Rett, los investigadores encontraron que aunque la energía consumida por esta niñas durante la actividad motriz repetitiva era mayor que la de niñas normales de la misma edad [18], estas estereotipias no explicaban el defecto en el crecimiento de estas pacientes [19].
Finalmente, prosiguiendo el análisis de repercusiones ocultas de las estereotipias, entramos en un punto clave. Una importante cuestión concerniente a las estereotipias son las posibles consecuencias que, en base a la plasticidad neuronal, pueda tener la continuada repetición de un mismo acto motor sobre las áreas corticales somatosensoriales y motrices. Como afirman Byl y
Melnick [20], en importantes estudios experimentales en monos con conductas motrices repetitivas, puede darse una degradación de la representación de las áreas somatosensoriales y motrices de la corteza cerebral. Esta degradación se ha medido como cambios en el tamaño, en la distribución y en la superposición de los campos receptivos cuando los estímulos aferentes son altamente repetitivos (varias horas al día), cuando son espacialmente estereotipados (siempre el mismo patrón), cuando implican sincrónicamente (simultáneamente) circuitos sensoriales de entrada normalmente diferenciados, y cuando los estímulos se transmiten en el curso de actividades que requieren especial atención. Los estudios de Byl y Melnick exploraban las repercusiones en la corteza cerebral de las conductas motrices repetitivas pero altamente cualificadas, como las de los pianistas, e intentaban aclarar su relación con las distonías que eran consecuencia de una actividad intensa–por ejemplo, el ‘espasmo del escribiente’–. A pesar de que, entre otras características, las actividades motrices que estudiaban estos autores se diferencian de las estereotipias por la especial atención que requiere el acto motor, es razonable considerar que una idéntica conducta motriz, repetida incansablemente desde la infancia y durante gran parte del tiempo que el individuo está despierto, debe remodelar de alguna manera la extensión de los territorios corticales, somatosensoriales y motrices.
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1. Fernández-Álvarez E. Estereotipias. Rev Neurol 2003; 36 (Supl 1): S54-6.
2. Tan A, Salgado M, Fahn S. The characterization and outcome of stereotypic movements in nonautistic children. Mov Disord 1997; 12: 47-52.
3. Ringman JM, Jankovic J. Occurrence of tics in Asperger’s syndrome and autistic disorder J Child Neurol 2000; 15: 394-400.
4. Fernández-Álvarez E, Aicardi J. Movement disorders in children. London: MacKeith Press; 2001.
5. Baron-Cohen S, Robertson MM. Children with either autism, Gilles de la Tourette syndrome or both: mapping cognition to specific syndromes. Neurocase 1995; 1: 101-4.
6. Kadesjo B, Gillberg C. Tourette’s disorder. Epidemiology and comorbidity in primary school children. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 2000; 39: 548-55.
7. Kerbeshian J, Burd L Case study: comorbidity among Tourette’s syndrome, autistic disorder and bipolar disorder. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 1996; 35: 681-85.
8. Kaufman ME, Levitt HA. Study of three stereotyped behaviours in institutionalised mental defectives. Am J Ment Def 1965; 69: 467-73.
9. Bartlet LB, Limsila P. Severe deprivation in childhood: a case report from Thailand. Br J Psychiatry 1992; 161: 412-4.
10. Spitz R. The first year of life. New York: International University Press; 1965.
11. Bachara GH, Phelan WJ. Rhythmic movement in deaf children. Percept Mot Skills 1980; 50: 569-90??.
12. Troster H, Brambring M, Beelman A. Prevalence and situational causes of stereotyped behaviours in blind infants and preschoolers. J Abnorm Child Psychol 1991; 19: 569-90??.
13. Fazzi E, Lanners J, Danova S, Ferrari-Ginevra O, Gheza C, Luparia A, et
al. Stereotyped behaviours in blind children. Brain Dev 1999; 21: 522-8.
14. Hottinger-Blanc P, Ziegler AL, Doenna T. A special type of head stereotypes in children with developmental (?cerebellar) disorder: description of 8 cases and literature review. Eur J Pediatr Neurol 2002; 6: 143-52.
15. Fernández-Álvarez E, Canavese C, Galván-Manso M, Baquero M, López-Casas J. Infinite-like (∝) head movement associated with congenital unilateral cerebellar lesion. A new syndrome? [in process].
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E. FERNÁNDEZ-ÁLVAREZ es médico del Servicio de Neuropediatría, Hospital San Juan de Dios-Hospital Clinic.
Barcelona. ESPAÑA
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S22 REV NEUROL 2004; 38 (Supl 1): S21-S23
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Este artículo procede de una revista, ESCRITA EN ESPAÑOL, dedicada a la neurología, a la que Vd. puede suscribirse gratuitamente en la siguiente dirección y acceder a muchos artículos relacionados con el autismo :
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jueves, junio 15, 2006

Trastornos generalizados del desarrollo (PDD)

Documento Informativo de NICHCY Original en Inglés publicado en Enero de 1998
TRASTORNOS GENERALIZADOS DEL DESARROLLO (PDD)
por Luke Y. Tsai, M.D.
Traducción: Enrique Vázquez (evazquez@alcatel.es)
Una Publicación de NICHCY. Centro Nacional de Información para Niños y Jóvenes con Discapacidades P. O. Box 1492 Washington, DC 20013-1492 1-800-695-0285 /Voz/TTY) (202) 884-8200 (Voz/TTY) Email: nichcy@aed.org http://www.nichcy.org Esta información está libre de derechos de Copyright, a menos que se especifique lo contrario. Se anima a los lectores a compartirlo, pero se agradecería que se mencione al Centro Nacional de Información para Niños y Jóvenes con Discapacidades (NICHCY) como la fuente de esta información.

ÍNDICE
Introducción
Definición de la categoría PDD y de sus cinco trastornos específicos
Las causas del PDDNOS
Síntomas y señales del PDDNOS
Diagnóstico del PDDNOS
Educación especial y PDDNOS
Tratamiento del PDDNOS
Encontrar un grupo de apoyo de padres
Conclusión
Referencias
Recursos Adicionales
Organizaciones


Todos los años, el Centro Nacional de Información para Niños y Jóvenes con Discapacidades (NICHCY) recibe miles de solicitudes de información acerca del diagnóstico, programas educativos, y necesidades especiales de niños y jóvenes con Trastornos Generalizados del Desarrollo (PDD). En los últimos años, los PDD se han convertido en un tema de atención creciente entre padres, profesionales y legisladores por todo el país.
NICHCY ha desarrollado este documento introductorio como respuesta a la creciente preocupación e interés que genera esta discapacidad. Esta publicación está orientada a responder algunas de las interrogantes mas comunes con relación a los PDD, y proporcionar a las personas interesadas información y apoyo sobre otros recursos.
INTRODUCCIÓN
El término Trastorno Generalizado del Desarrollo (conocido por las siglas PDD en inglés) se utilizó por primera vez en los años ‘80 para describir a una clase de trastornos. Esta clase de trastornos tiene en común las siguientes características: dificultad en la interacción social, en la actividad imaginativa y en las habilidades de comunicación verbal y no verbal, así como en un número limitado de actividades e intereses, que tienden a ser repetitivos.
El manual que suelen utilizar los médicos y profesionales de la salud mental como guía para el diagnóstico de trastornos es el Manual Estadístico y Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM). El DSM se revisó por última vez en 1994. En esta última revisión, conocida como DSM-IV , se identifican 5 trastornos bajo la categoría de los Trastornos Generalizados del Desarrollo: (1) Trastorno Autista, (2) Trastorno de Rett, (3) Trastorno Desintegrativo de la Niñez, (4) Trastorno de Asperger, y (5) Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado, conocido por las siglas PDDNOS.
Muchas de las preguntas que los padres y profesionales de la educación preguntan a NICHCY tienen que ver con niños que han sido diagnosticados con "PDD". Los médicos están divididos sobre el uso del término PDD. Muchos profesionales utilizan el término PDD como una manera abreviada de llamar al PDDNOS. Sin embargo, otros médicos tienen dudas a la hora de diagnosticar a niños muy pequeños con un tipo específico de PDD, como por ejemplo, el trastorno autista, y por lo tanto, sólo utilizan el nombre de la categoría general PDD. Esta última tendencia contribuye a la confusión que hay acerca del término, porque, en realidad, PDD se refiere a una categoría de trastornos, y no es en sí una etiqueta de diagnóstico. La etiqueta correcta para el diagnóstico que debe ser utilizada es PDDNOS (Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado), y no PDD (la categoría paraguas bajo la cual se encuentra el PDDNOS).
Consecuentemente, en este documento se utilizará el término PDD para referirse a la categoría global de Trastornos Generalizados del Desarrollo, y el término PDDNOS para referirse concretamente al Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. La mayor parte de este documento se centra en PDDNOS.
Todos los trastornos que caen baja la categoría PDD comparten, hasta cierto punto, características similares. Para entender en que se parecen y en que difieren estos trastornos, es muy ver la definición de cada uno de los trastornos. Por lo tanto, antes de entrar al tema sobre PDDNOS, vamos a centrarnos en la definición de la categoría general PDD, y de sus trastornos específicos.

DEFINICIÓN DE LA CATEGORÍA PDD Y DE SUS 5 TRASTORNOS ESPECÍFICOS
Todos los tipos de PDD son trastornos neurológicos que, por lo general, son evidentes a la edad de 3 años. En general, los niños con algún tipo de PDD tienen dificultades para hablar, para jugar con otros niños, y para relacionarse con otros, incluidos sus familiares.
De acuerdo con la definición del DSM-IV (Asociación Psiquiátrica Americana -APA-, 1994) los Trastornos Generalizados del Desarrollo se caracteriza por una dificultad profunda y generalizada en varias áreas del desarrollo:
habilidades de interacción social;
habilidades de comunicación;
presencia de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas (pp 65).

Los 5 Trastornos del PDD

(1) Trastorno Autista. El Trastorno Autista, a veces también llamado autismo infantil, o autismo infantil precoz, es cuatro veces mas común en niños que en niñas. Los niños con Trastorno Autista tiene problemas de comunicación, socialización y comportamiento, que están en el margen de moderado a severo. Muchos niños con autismo también padecen retraso mental. El criterio del DSM-IV para diagnosticar el Trastorno Autista se define a continuación:

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CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO PARA EL TRASTORNO AUTISTA

A. Un total de seis (o más) comportamientos del grupo (1), (2) y (3), con al menos dos del grupo (1), uno de (2), y uno de (3):

(1) Dificultades cualitativas en la interacción social, que se manifiestan como al menos dos de los siguientes comportamientos:

(a) dificultad acusada en el uso de múltiples comportamientos no verbales, tales como contacto ocular, expresión facial, posturas del cuerpo, y gestos para regular la acción social
(b) Incapacidad para establecer relaciones con iguales, adecuadas a su nivel de desarrollo.
(c) Ausencia de la búsqueda espontánea para compartir placer, intereses, o logros, con otras personas (pe: no mostrar, traer, o señalar objetos de interés).
(d) Ausencia de reciprocidad social o emocional

(2) Dificultades cualitativas en la comunicación, que se manifiestan con alguno de los siguientes comportamientos:

(a) Retrasos o ausencia de lenguaje oral (cuando no se intenta compensar esta falta por modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica).
(b) En individuos con lenguaje adecuado, problemas notorios en la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros.
(c) Uso estereotipado y repetitivo del lenguaje, o lenguaje idiosincrásico

(3) Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, que se manifiestan de al menos una de las sugerentes maneras:

(a) Preocupación absorbente, repetitiva y estereotipada, restringida a uno o más temas de interés, que es anormal en su intensidad o es su enfoque.
(b) Adherencia aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.
(c) Manerismos motores estereotipados y repetitivos (pe: retorcimiento o aleteo de dedos y/o manos, o movimientos complejos con el cuerpo).
(d) Preocupación persistente con partes de objetos.

B. Retrasos, o funcionamiento anormal en al menos una de las siguientes áreas, con aparición anterior a los 3 años de edad: (1) interacción social, (2) uso del lenguaje en la comunicación social, o (3) juego simbólico o imaginativo
C. El problema no se define mejor por un Trastorno de Rett o por un Trastorno Desintegrativo de la Niñez (APA, 1994, pp 70-71)

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(2) Trastorno de Rett. El Trastorno de Rett, también llamado Síndrome de Rett, se diagnostica principalmente en niñas. En las niñas con síndrome de Rett, el desarrollo transcurre de manera aparentemente normal hasta los 6 - 18 meses, punto en el cual los padres empiezan a notar un cambio en el comportamiento de sus hijas, y alguna regresión o pérdida de habilidades, especialmente en las habilidades motoras gruesas, tales como caminar y moverse. A esto le sigue una pérdida notoria en habilidades tales como el lenguaje, razonamiento, y uso de las manos. La repetición de algunos movimientos o gestos sin sentido son una pista importante para diagnosticar el Trastorno de Rett; estos gestos son, típicamente, un movimiento constante de "lavado de manos" o de "exprimir con las manos" (Moeschler, Gibbs, & Graham, 1990).

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CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO PARA EL TRASTORNO DE RETT

A. Todos y cada uno de los siguientes signos:

(1) Desarrollo natal y perinatal aparentemente normales
(2) Desarrollo psicomotor aparentemente normal durante los primeros 5 meses de vida
(3) Circunferencia craneal normal al nacer.

B. Aparición de todos los síntomas que se describen a continuación, después de un período normal de desarrollo.

(1) Disminución en el ritmo de crecimiento de la cabeza entre las edades de 5 a 48 meses e edad.
(2) Pérdida de habilidades manuales positivas, previamente adquiridas, entre los 5 y 30 meses de edad, con el desarrollo subsecuente de movimientos estereotipados de las manos (pe: de exprimirse o de lavarse las manos).
(3) Pérdida de involucración social al principio de la evolución (aunque, a menudo, la interacción social se desarrolla posteriormente).
(4) Apariencia descoordinada al andar o en sus movimientos corporales.
(5) Lenguaje expresivo y receptivo severamente dañado, con un severo retraso en el desarrollo psicomotor. (APA, 1994, pp 72-73)
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(3) Trastorno Desintegrativo de la Niñez: El Trastorno Desintegrativo de la Niñez, que es un trastorno extremadamente infrecuente, es una clara regresión en múltiples áreas de funcionamiento (tales como la habilidad para moverse, el control de esfínteres anal y urinario, y habilidades sociales y de lenguaje) tras un período de al menos 2 años de desarrollo aparentemente normal. Por definición, el Trastorno Desintegrativo de la Niñez sólo puede diagnosticarse si la aparición de los síntomas viene precedida de un período de desarrollo normal de al menos 2 años, y la regresión aparece antes de los 10 años (APA, 1994). A continuación se presenta el criterio del DSM-IV:

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CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO PARA EL TRASTORNO DESINTEGRATIVO DE LA NIÑEZ

A. Desarrollo aparentemente normal durante los primeros 2 años de vida, que se manifiesta por la presencia de comunicación verbal y no verbal con iguales, relaciones sociales, juego y comportamiento adaptativo.
B. Pérdida clínicamente significativa de habilidades previamente adquiridas (antes de los 10 años de edad) en al menos 2 de las siguientes áreas:

(1) Lenguaje expresivo y receptivo
(2) Habilidades sociales o comportamiento adaptativo
(3) Control de esfínteres (anal o urinario)
(4) Juego
(5) Habilidades motoras

C. Anormalidades de funcionamiento en al menos 2 de las siguientes áreas:

(1) Problemas cualitativos en la interacción social (pe: problemas con comportamientos no verbales, incapacidad para desarrollar relaciones con iguales, falta de reciprocidad emocional),
(2) Incapacidad cualitativa en la comunicación (pe, retraso o ausencia de lenguaje hablado, incapacidad para iniciar o mantener una conversación, uso repetitivo y estereotipado del lenguaje, ausencia de juego de pretensión),
(3) Patrones de comportamiento, intereses y actividades estereotipadas, repetitivas y restringidas.

D. El trastorno no se puede explicar mejor por otro Trastorno Generalizado del Desarrollo específico, o por Esquizofrenia (APA, 1994, pp 74-75)


(4) Trastorno de Asperger: El Trastorno de Asperger, también conocido como Síndrome de Asperger, o simplemente ‘Asperger’, es un trastorno del desarrollo caracterizado por una ausencia de habilidades sociales; dificultad con las relaciones sociales, baja coordinación y baja concentración, y un rango de intereses restringido, pero con inteligencia normal y habilidades de lenguaje normales en las áreas de vocabulario y gramática. El Trastorno de Asperger suele tener una edad de aparición posterior a la del Trastorno Autista, o, al menos, se detecta más tarde. Un individuo con Trastorno de Asperger no muestra un retraso significativo en el desarrollo del lenguaje; sin embargo, puede tener dificultades para entender las sutilezas utilizadas en una conversación, tales como la ironía o el humor. Además, mientras que muchos individuos con autismo presentan retraso mental, una persona con Asperger posee un nivel de inteligencia normal, o superior a la normal (Sociedad Americana de Autismo, 1995). A veces se refiere incorrectamente al Asperger como "Autismo de Alto Funcionamiento". A continuación se presenta el criterio de diagnóstico del Asperger, según el DSM-IV:

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CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO PARA EL TRASTORNO DE ASPERGER

A. Dificultades cualitativas de interacción social, que se manifiestan como al menos dos de los siguientes:
(1) dificultades acusadas en el uso de múltiples comportamientos no verbales, tales como contacto ocular, expresión facial, posturas del cuerpo, y gestos para regular la acción social,
(2) Incapacidad para establecer relaciones con iguales, adecuadas a su nivel de desarrollo,
(3) Ausencia de la búsqueda espontánea para compartir placer, intereses, o logros, con otras personas (pe. no mostrar, traer, o señalar objetos de interés),
(4) Ausencia de reciprocidad social o emocional.

(B) Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y estereotipados, que se manifiestan de al menos una de las sugerentes maneras:
(1) Preocupación absorbente, repetitiva y estereotipada, restringida a uno o más temas de interés, que es anormal en su intensidad o es su enfoque.
(2) Adherencia aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.
(3) Manerismos motores estereotipados y repetitivos (pe: retorcimiento o aleteo de dedos y/o manos, o movimientos complejos con el cuerpo).
(4) Preocupación persistente con partes de objetos.

C. El trastorno causa una discapacidad clínicamente significativa en el área social, ocupacional y en otras áreas importantes del desarrollo.
D. No existe un retraso clínicamente significativo en el lenguaje (pe: palabras sueltas a la edad de 2 años, frases comunicativas a los 3 años).
E. No existe un retraso clínicamente significativo para su edad cronológica, en el desarrollo cognitivo, de habilidades de auto-ayuda y comportamiento adaptativo (salvo en la interacción social), o de curiosidad por el entorno.
F. No se cumplen los criterios de otro Trastorno Generalizado del Desarrollo, o de Esquizofrenia. (APA, 1994, pp 77).

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(5) Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado: Los niños con PDDNOS son aquellos que: (a) no reúnen el criterio de los síntomas que los médicos utilizan para diagnosticar cualquiera de los 4 trastornos PDD descritos anteriormente, y/o (b) no tienen el grado de dificultad descrito en cualquiera de los 4 trastornos PDD específicos.

Según el DSM-IV, ésta categoría sólo debería utilizarse "cuando existe una dificultad severa y generalizada en el desarrollo de habilidades de comunicación verbales y no verbales en las interacciones sociales, o cuando existan comportamiento, intereses o actividades estereotípicas, pero no se cumple suficientemente el criterio para diagnosticar un Trastorno Generalizado del Desarrollo específico, Esquizofrenia, o Trastorno de Personalidad Esquizofrénica (APA, 1994, pp 77-78).
LA CONFUSIÓN DE LAS ETIQUETAS DE DIAGNÓSTICO
El objetivo del DSM-IV es que el criterio de diagnóstico no se utilice como una lista de comprobación, sino como una guía para el diagnóstico de Trastornos Generalizados del Desarrollo. No existen guías claras para evaluar el grado de severidad de los síntomas de una persona. Por lo tanto, la línea que separa el Autismo del PDDNOS es confusa (Boyle, 1995).
Como se mencionó anteriormente, todavía existe cierto desacuerdo entre los profesionales, en lo que concierne a la etiqueta PDDNOS. Algunos profesionales consideran el "Trastorno Autista" adecuado sólo para aquellas personas que muestran síntomas extremos en cada una de las áreas del desarrollo relacionadas con el autismo. Otros profesionales, se sienten más cómodos con el término Trastorno Autista, y lo utilizan para cubrir un amplio margen de síntomas conectados con el lenguaje y con la disfunción social. Por lo tanto, puede ser que un profesional diagnostique a un individuo con "Trastorno Autista" y otro profesional diagnostique al mismo individuo como PDDNOS (o PDD si el profesional abrevia la expresión PDDNOS).
Por lo general, se diagnostica a un individuo como PDDNOS si él, o ella, presenta algunos de los comportamientos vistos en el autismo, pero no cumple con todos los criterios definidos en el DSM-IV para tener Trastorno Autista. A pesar del concepto del DSM-IV por el cual el Trastorno Autista y el PDDNOS son dos tipo diferentes de PDD, existe evidencia clínica que sugiere que el Trastorno Autista y el PDD se encuentran en un continuo (es decir, que una persona diagnosticada con Trastorno Autista puede mejorar y ser re-diagnosticada con PDDNOS, o un niño pequeño ser diagnosticado con PDDNOS, desarrollar más características autistas, y ser re-diagnosticado con Trastorno Autista.
Para añadir a la lista de etiquetas que los padres, profesores y otros pueden encontrarse, CERO A TRES: (Centro Nacional para Infantes, Niños y Familias) ha desarrollado recientemente un nuevo sistema de clasificación (1994). Bajo este sistema, llamado Clasificación de Diagnóstico de Enfermedades Mentales y Trastornos del Desarrollo de la infancia y la Niñez, se utiliza el término Trastorno Multisistema del Desarrollo, o MSDD por sus siglas en inglés, para describir a los Trastornos Generalizados del Desarrollo.
Sin embargo, en medio de toda esta confusión, es muy importante recordar que, indistintamente de como se diagnostique a un niño, sea autista, PDDNOS, o MSDD, su tratamiento es similar.
LAS CAUSAS DEL PDDNOS
Tanto estudios conductualistas como biológicos han generado suficiente evidencia para sugerir que el PDDNOS está causado por una anormalidad neurológica, o problemas con el sistema nervioso. Sin embargo, no se han identificado causas específicas.
Mientras que los estudios han encontrado varios problemas del sistema nervioso, ninguno de los problemas aparece de manera consistente, y las causas exactas distan de ser claras. Puede que esto se deba al enfoque actual de la definición del PDDNOS, basada en el comportamiento (en vez de, por ejemplo, pruebas genéticas). Por lo tanto, es posible que el PDDNOS sea el resultado de varias condiciones diferentes. Si éste es el caso, se puede anticipar que estudios futuros podrán identificar todo un abanico de causas.

COMIENZO DE LA BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN
Sam era un niño activo y ocupado. Pero sus padres estaban preocupados por él. Comparándolo con otros niños de 3 años que conocían, Sam era diferente: no hablaba y no parecía querer o intentar jugar con su hermana. En la escuela, Sam no participaba en las actividades con los demás niños, sin embargo, lo que en realidad le encantaba era jugar con el agua. Se pasaba horas jugando y chapoteando en la pila del lavabo, con una gran sonrisa en su cara. Tras un año expresándole sus temores al pediatra, los padres de Sam finalmente fueron enviados a un psicólogo del comportamiento, quién diagnosticó que Sam tenía PDDNOS. El pediatra también sugirió que se evaluara a Sam en la escuela. La escuela lo evaluó, y dijo que Sam tenía autismo. Nadie parecía saber nada acerca de PDDNOS, y a pesar de que los padres de Sam habían oído hablar del autismo, no sabían mucho sobre el tema. Empezaron su búsqueda de información sobre que es el autismo y que es el PDDNOS.


SÍNTOMAS Y SIGNOS DEL PDDNOS
Generalmente, los niños suelen tener entre 3 y 4 años antes de que muestren los suficientes síntomas para que los padres busquen un diagnóstico. No existe un patrón de síntomas y signos en niños con PDDNOS. Es importante entender que se ve un margen muy amplio en la diversidad de síntomas de los niños con PDDNOS. Todos los elementos del comportamiento descritos en esta sección son comunes en esos niños, pero un niño, a nivel individual, rara vez presenta todos los síntomas a la vez. En otras palabras, todos los niños con PDDNOS no tienen el trastorno con el mismo grado de intensidad. En algunos niños, el PDDNOS puede ser moderado, y exhibir unos pocos síntomas cuando está en la escuela o en la calle. En otros casos, el PDDNOS puede tener una forma más severa, y presentar dificultades en todas las áreas de su vida. Debido a la posibilidad de que el PDDNOS y el Trastorno Autista estén en un continuo, muchas de las características clínicas descritas en la próxima sección son muy similares a las descritas en la literatura sobre el Trastorno Autista.

Deficiencias en el Comportamiento Social
Algunos niños muy pequeños con PDDNOS tienden a evitar el contacto ocular, y demuestran poco interés por la voz humana. Por lo general, no levantan sus bracitos para que los levanten, tal y como hacen normalmente los niños. También parecen indiferentes al afecto, y rara vez muestran una respuesta facial a las emociones. Como resultado de esto, los padres piensan a menudo que sus hijos son sordos. En niños con pocos retrasos, la falta de respuesta social puede no hacerse evidente hasta bien entrados en su segundo o tercer año de vida.
En la primera infancia, los niños con PDDNOS continúan mostrando falta de contacto ocular, pero pueden disfrutar de algunas cosquillas, y aceptar de manera pasiva el contacto físico. No desarrollan el típico comportamiento de nexo, y parecen tener una carencia de afectividad familiar. Por lo general, no siguen a sus padres por toda la casa. La mayoría no muestra la ansiedad normal por la separación, ni ante extraños. Estos niños se pueden aproximar a un extraño casi con la misma facilidad con que lo hacen con sus padres. Muchos niños muestran una falta de interés en estar, o en jugar, con otros niños, e incluso, pueden evitarlos de manera activa.
En la infancia media, estos niños desarrollan una mayor aceptación o unión con sus padres o con otros miembros de la familia. Sin embargo, sus problemas sociales continúan. Todavía tienen problemas con los juegos de grupo y con el establecimiento de relaciones con iguales. Algunos de los niños con PDDNOS menos severo pueden llegar a entrar en juegos de otros niños.
A medida que estos niños crecen, pueden ser afectuosos y amistosos con sus padres y conocidos. Sin embargo, todavía tienen problemas para entender la complejidad de las relaciones sociales. Algunos individuos con dificultades menos severas pueden llegar a desear la amistad. Pero la falta de respuesta a los intereses y emociones de otras personas, así como su falta de entendimiento del humor, trae a menudo como consecuencia que esos jóvenes digan o hagan cosas dificultan el desarrollo de amistades.

Dificultades en la Comunicación No Verbal
En la primera infancia, los niños con PDDNOS pueden desarrollar el gesto concreto de tirar de la mano de los adultos hacia el objeto que desean. A menudo hacen esto sin acompañarlo de la expresión facial típica. Rara vez afirman o niegan con movimientos de la cabeza para substituir o acompañar una respuesta verbal. Los niños con PDDNOS por lo general no participan en juegos que implican imitación. Son menos proclives a imitar las acciones de sus padres que los niños normales.
En la niñez media, y con posterioridad a ella, estos niños no utilizan generalmente los gestos, a pesar de que puedan entender los gestos de otras personas bastante bien. Algunos niños desarrollan juego imitativo, pero éste tiende a ser repetitivo.
Por lo general, los niños con PDDNOS son capaces de mostrar placer, miedo o furia, pero sólo mostrarán las emociones extremas. A menudo no usan las expresiones faciales que ordinariamente muestran emociones más sutiles.

Dificultades en la Comprensión del Lenguaje
La comprensión del lenguaje en niños con PDDNOS está afectada en un grado variable, dependiendo de donde esté situado el niño en el amplio espectro del PDDNOS. Los individuos con PDDNOS que también tienen retraso mental pueden no legar a desarrollar nunca comprensión del lenguaje, mas que de manera limitada. Los niños con dificultades menos severas pueden seguir instrucciones simples si se les dan en un contexto inmediato o con la ayuda de gestos (pe: decirle al niño "pon tu vaso en la mesa" a la vez que se señala la mesa). Cuando las dificultades son ligeras, sólo se ve afectada la comprensión de significados sutiles o abstractos. El humor, el sarcasmo, o expresiones comunes (pe: "están cayendo chuzos de punta" para indicar una lluvia muy fuerte) puede llegar a ser confusas para los individuos con PDDNOS ligero.

Dificultades en el Desarrollo del Lenguaje
Muchos bebés con PDDNOS no balbucean, o pueden empezar a balbucear en su primer año de vida, pero luego dejan de hacerlo. Cuando el niño desarrolla lenguaje, suelen mostrar anomalías. La Ecolalia (repetición aparentemente sin sentido de palabras o frases) puede llegar a ser la única forma de lenguaje que adquieren. A pesar de que pueden utilizar un lenguaje ecolálico con mucha precisión, es posible que el niño tenga una comprensión limitada del significado del mismo. En el pasado se creía que la ecolalia no tenía ninguna función. Estudios recientes han demostrado que la ecolalia puede servir a varias funciones, tales como la auto-estimulación (cuando un niño dice frases o palabras de manera repetitiva sin un propósito comunicativo—sólo porque es agradable--); como un paso del niño en la transición de verbal a no verbal; o como un medio de comunicación (Prizant & Rydell, 1993). Otros niños desarrollan el uso correcto de frases copiadas de otros. Esto se acompaña a menudo de la inversión de pronombres en las primeras fases del desarrollo de lenguaje. Por ejemplo, cuando se le pregunta a un niño "¿Cómo estás?", puede responder "estás bien."
La generación propiamente dicha del lenguaje puede estar afectada. El lenguaje del niño puede ser como el de un robot, caracterizado por una emisión plana y monótona, casi sin cambios en la entonación, en el énfasis, o en la expresión emocional.
Los problemas de pronunciación suelen ser comunes en los niños con PDDNOS, pero suelen atenuarse a medida que los niños crecen. Puede existir un contraste chocante entre un lenguaje ecolálico enunciado con claridad, y un lenguaje espontáneo enunciado pobremente. Algunos niños tienen una entonación como muy cantarina, con una prolongación extraña de sonidos, sílabas, y palabras. Puede ser que utilicen entonación de pregunta para declaraciones. Ritmos de respiración extraños pueden producir un lenguaje recortado en algunos niños.
Frecuentemente aparecen errores gramaticales anormales en el lenguaje espontaneo del los niños PDDNOS verbales. A consecuencia de ello:
Las frases pueden ser telegráficas (breves y monótonas) y distorsionadas;
Se pueden confundir palabras de sonido similar, o de significado afín;
Pueden etiquetar algunos objetos por su uso;
Se pueden inventar palabras nuevas, y;
Se pueden eliminar de las frases, o utilizar de manera incorrecta, las preposiciones, conjunciones y pronombres.

Cuando los niños con PDDNOS desarrollan lenguaje funcional, pueden no utilizarlo de manera ordinaria. Tales niños tienden a basarse en frases repetitivas. Su lenguaje no suele expresar imaginación, abstracción o emociones sutiles. Generalmente tienen dificultas para hablar de cualquier cosa, más allá de su contexto inmediato. Pueden hablar de manera excesiva acerca de sus temas de interés propios, y pueden hablar sobre los mismos trozos de información cada vez que surge el tema. Las personas más capaces son capaces de intercambiar información de su interés, pero en cuanto la conversación se sale de este nivel, pueden sentirse perdidos, y retirarse del contacto social. En general carecen de la charla ordinaria de toma-dame. Por todo esto, dan la impresión de que están hablando "a" alguien, en vez de estar hablando "con" alguien.

Patrones No Usuales de Comportamiento
Las respuestas no usuales de los niños con PDDNOS al entorno puede tomar diversas formas:
Resistencia al cambio. Muchos niños se enfadan por cambios en el ambiente familiar. Incluso pequeños cambios en la rutina diaria puede dar lugar a rabietas. Algunos niños alinean juguetes u otros objetos, y se sienten muy alterados si se cambia dicha alineación. Se suelen resistir a los esfuerzos por enseñarles otras actividades.
Comportamiento ritualista o compulsivo. Los comportamientos ritualistas o compulsivos a menudo implican rutinas rígidas (pe: insistencia en comer siempre la misma comida) o actos repetitivos, tales como aleteo con las manos o manerismos con los dedos (pe: retorcerlos, o chasquear las manos y dedos delante de la cara). Algunos niños desarrollan preocupaciones; y pueden pasar una gran cantidad de tiempo memorizando información sobre el tiempo, capitales de estados, o fechas de nacimiento de miembros de la familia.
Afinidades o comportamientos anormales. Algunos niños desarrollan una intensa afinidad a ciertos objetos extraños, tales como limpiadores de cañerías, baterías o contenedores de rollos de fotografía. Algunos niños muestran una preocupación por ciertas características de sus objetos favoritos, tales como su textura, sabor, olor o forma.
Respuesta no usual a experiencias sensoriales. Muchos niños pueden mostrar poca o excesiva respuesta a los estímulos sensoriales. Así, se puede sospechar que son sordos, o que tienen dificultades visuales. Es frecuente que estos niños visiten especialistas para realizarse pruebas de audición y de visión. Algunos niños rechazan el contacto físico sutil, a la vez que reaccionan con placer a los juegos de fuerte contacto físico. Algunos niños llevan sus preferencias alimentarias a extremos, comiendo en exceso sus comidas favoritas. Algunos niños limitan su dieta a una pequeña selección de alimentos, mientras que otros parecen comedores compulsivos que no parecen reconocer cuando están satisfechos.

Problemas de Movimientos
Los hitos motores típicos (pe: lanzar, atrapar, patear) pueden aparecer con retraso, pero a menudo están en el margen normal de su edad. Los niños pequeños con PDDNOS tienen dificultades con las habilidades de imitación. Muchos niños tienden a ser excesivamente activos, aunque tienden a disminuir su exceso de actividad en la adolescencia. Los niños con PDDNOS pueden exhibir características tales como muecas, aleteo o retorcimiento de manos, caminar de puntillas, a zancadas, a saltos, con movimientos bruscos o a pasitos muy cortos, giros o movimientos de mecido del cuerpo, giros o golpes con la cabeza. En algunos casos, estos comportamientos sólo aparecen de vez en cuando, y en otros casos están presentes de manera permanente.

Deficiencias Cognitivas y de Inteligencia
Generalmente, los niños con PDDNOS dan buenos resultados en las pruebas que requieren habilidades visuales o manipulativas, o que requieren memoria inmediata, mientras que suelen dar pobres resultados en tareas que requieren pensamiento abstracto o lógica secuencial. El proceso de aprendizaje y pensamiento de estos niños está dañado, en particular lo que se refiere a su capacidad de imitación, comprensión de lenguaje oral y gestos, flexibilidad, inventiva, aprendizaje y aplicación de reglas, y uso de la información adquirida. Aún así, un pequeño número de niños con PDD muestran una excelente memoria mecánica, y habilidades especiales para la música, mecánica, matemáticas y lectura.
Debido a que muchos niños con PDDNOS carecen de lenguaje funcional, o éste es muy inestable, algunas personan cuestionan la validez de sus pruebas de inteligencia. Más aún, se ha observado que un cierto número de estos niños mejoran drásticamente en otras áreas de funcionamiento durante un período de seguimiento, sin presentar cambios en su IQ. Estudios de seguimiento también han demostrado que cualquier retraso que estuviera presente en el momento del diagnóstico, tiende a persistir. Estos niños con bajo IQ muestran un desarrollo social más dificultoso. Son más proclives a mostrar respuestas sociales inusuales, tales como tocar u oler a la gente, comportamiento ritualista, o auto-lesiones.

Características Asociadas
La expresión emocional de algunos niños con PDDNOS puede ser plana, excesiva, o inapropiada a la situación. Sin motivo aparente, pueden gritar o llorar desconsoladamente una vez, y sonreir, o reírse histéricamente otra vez. Puede ignorar peligros reales, como vehículos en movimiento o alturas, y a la vez estar aterrorizados con objetos inofensivos, tales como un muñeco de peluche en particular.

DIAGNÓSTICO DEL PDDNOS
El DSM-IV sugiere que se debe utilizar la etiqueta de diagnóstico PDDNOS cuando existe una disminución severa y generalizada del desarrollo de la interacción social recíproca, en las habilidades de comunicación verbal y no verbal, o se desarrolla un comportamiento, intereses y actividades repetitivas y aparentemente sin sentido, pero no se cumplen completamente los criterios para diagnosticar un trastorno específico dentro de la categoría PDD (pe: Trastorno Autista, Trastorno de Rett, Trastorno de Asperger). Sin embargo, el marco de trabajo del DSM-IV no ofrece criterios o técnicas específicas para diagnosticar el PDDNOS.

No Existen Pruebas Específicas
Actualmente no existe ninguna prueba biológica objetiva, tal como un análisis de sangre o un examen de rayos-X, que pueda confirmar un diagnóstico de PDDNOS de un niño. Diagnosticar PDDNOS es complicado, y se asemeja a construir un rompecabezas, en el que ni los bordes de las piezas ni la figura a completar están claramente definidas. Por lo tanto, es razonable decir que, cuando se hace un diagnóstico de PDDNOS, en realidad lo que se refleja es lo que al diagnosticador le parece como "más probable". Para obtener un diagnóstico preciso de PDDNOS se requiere una evaluación, realizada por un profesional con mucha experiencia, especializado en trastornos del desarrollo, por lo general un psiquiatra infantil, un neurólogo pediátrico, un pediatra del desarrollo, un psicólogo infantil, un psicólogo del desarrollo, o un neuro-psicólogo.

Evaluación del PDDNOS
El propósito de la evaluación del PDDNOS tiene 2 vertientes: reunir la información para formular un diagnóstico preciso, y proporcionar información que deberá ser la base de un plan de intervención individualizado adecuado a cada niño y a cada familia. Una evaluación de PDDNOS incluye, por lo general, los siguientes elementos:
Evaluación médica: La evaluación médica debería incluir una historia detallada y profunda del nacimiento, del desarrollo, médica y familiar, y un examen físico y neurológico completo. No todos los niños con PDDNOS necesitan pruebas de laboratorio tales como un estudio cromosómico, incluyendo la prueba de la Frágil-X, un EEG (que mide la actividad eléctrica del cerebro), o un "scanner" cerebral como el MRI (unos rayos X que dan una imagen de la anatomía del cerebro). El médico de atención primaria decidirá si tales pruebas son necesarias. A pesar de que no se conoce la causa genera del PDDNOS, el médico puede discutir algunas condiciones médicas que, si bien no causan el PDDNOS, si suelen aparecer en tales niños; por ejemplo, trastorno de convulsiones. Otras condiciones asociadas pueden causar o empeorar los problemas de un niño.
Entrevistas con los padres, profesores, y con el niño. Un niño con PDDNOS puede presentar distintas habilidades y comportamientos en diferentes situaciones y entornos. Los padres y los profesores pueden proporcionar información sobre comportamientos no observados durante las sesiones formales de evaluación.
Escalas de graduación del comportamiento. Los padres o los cuidadores, junto con los niños, deberían rellenar una lista de comprobación de posibles problemas. Muchos diagnosticadores, utilizan la lista de comprobación para autismo. Sin embargo, no se ha desarrollado aun ninguna escala específica para determinar el diagnóstico del PDDNOS.
Observaciones directas del comportamiento: El comportamiento del niño debe registrarse en el momento en que ocurre, y los resultados de la evaluación a menudo se grafican para ayudar a su interpretación. Este tipo de evaluación puede llevarse a cabo bien en una situación artificial (pe: un niño realizando una prueba de inteligencia) o en una situación natural (pe: un niño en su casa o en su escuela).

Evaluación psicológica: El psicólogo utiliza instrumentos estándar para evaluar el funcionamiento de adaptación, conductual, emocional, social y cognitivo del niño. Los padres aprenden en que áreas del desarrollo su niño presenta retrasos.

Evaluación educativa: Se debería utilizar tanto una evaluación formal (tal como el uso de pruebas estándar) como una evaluación informal (tal como observación indirecta, o entrevistas con los padres) para evaluar al niño en los siguientes puntos:

habilidades pre-académicas (pe: nombrar letras y formas),
habilidades académicas (pe: lectura y aritmética),
habilidades de la vida diaria (pe: aseo, vestido, comida),
estilo de aprendizaje y enfoque para la solución de problemas,

Evaluación de la comunicación: Pruebas formales, evaluación por observación, y entrevistas con los padres, son todas ellas estrategias útiles para evaluar las habilidades de comunicación. Es importante evaluar todo un rango de habilidades de comunicación, incluyendo el propio interés del niño en la comunicación, Con que propósito se comunica el niño, el contenido y el contexto de la comunicación, como se comunica el niño (incluyendo expresión facial, postura, gestos, etc), y cuanto entiende el niño cuando otros se comunican con él o ella. Los resultados de la evaluación deberían utilizarse para elaborar un programa de comunicación para el niño. Éste puede incluir una o más formas alternativas de comunicación, tales como lenguaje por signos y/o el uso de un tablero de comunicación (es decir, señalar imágenes para expresarse).

Evaluación ocupacional: Un terapeuta ocupacional puede evaluar el niño para determinar la naturaleza de su funcionamiento de integración sensorial: como los diferentes sentidos del niño (oído, vista, gusto, olfato y tacto) trabajan en conjunto. Se utilizan herramientas estándar para evaluar las habilidades motoras finas (tales como el uso de los dedos para recoger objetos pequeños), habilidades motoras gruesas (tales como correr o saltar), para saber si el niño es diestro o zurdo, y varias habilidades visuales (tales como la percepción de la profundidad).

Resumen de la evaluación: El profesional que evalúa a un niño utilizará toda la información recogida por medio de las diversas técnicas descritas, para decidir si el niño presenta una discapacidad que se engloba bajo la categoría de PDD. La evaluación se puede hacer por medio de la escuela pública local, o a través de un evaluador privado.

EDUCACIÓN ESPECIAL Y PDDNOS
Por ley, las escuelas, en Estados Unidos de América, deben proporcionar servicios especiales a los niños con discapacidades que sean elegibles para ello. Estos servicios reciben el nombre de Educación Especial y Servicios Relacionados (se discute sobre ellos más adelante). La ley que obliga a esto es el Acta de Educación de Individuos con Discapacidades, o IDEA en inglés. Bajo IDEA, los niños en edad escolar de los que se sospecha que puedan tener una discapacidad deben ser evaluados en las escuelas públicas, sin coste alguno para los padres. Basados en dicha evaluación, se toma una decisión sobre su elegibilidad para los servicios.

IDEA define categorías de discapacidad bajo las cuales un niño se considera "elegible" para los servicios. Estas categorías son: autismo, sordomudez, discapacidades auditivas (incluida la sordera), retraso mental, otras dificultades de la salud, discapacidades ortopédicas, serias perturbaciones emocionales, discapacidades específicas del aprendizaje, habla o lenguaje, daño cerebral traumático, discapacidades visuales (incluida la ceguera), o discapacidades múltiples. Si lo permite el estado o la agencia de educación local, un estado también puede proporcionar servicios a estudiantes de entre 3 y 9 años, bajo la categoría separada de "retraso del desarrollo". Los padres interesados, deben comprobar en el departamento de educación especial de su estado, las guías de usos en su estado.

Es importante entender que un niño puede tener una discapacidad y no ser considerado elegible para la educación especial y servicios relacionados. Para que un niño sea declarado elegible, su discapacidad debe afectar de manera adversa su rendimiento educativo.

La educación especial es una instrucción diseñada especialmente para satisfacer las necesidades educacionales individuales de cada niño. Los servicios relacionados pueden incluir un amplio margen de servicios que se proporcionan para ayudar al estudiante a beneficiarse de la educación especial. Los servicios especiales incluyen (pero no están limitados a) tales servicios como terapia ocupacional, terapia del lenguaje, o terapia física. Tanto la educación especial como los servicios relacionados deben proveerse sin coste para los padres; y ambos pueden ser extremadamente beneficiosos para los niños con PDDNOS.

Los servicios a los niños muy pequeños también están cubiertos bajo IDEA. A través del Programa para Bebés y Niños Pequeños con Discapacidades, los estados ponen los servicios de intervención a disposición de los niños elegibles de entre 0 y 2 años de edad. No todos los servicios son gratuitos; algunos se proporcionan en base a una escala progresiva (en otras palabras, en función de la capacidad de los padres para pagar).

Los servicios de intervención temprana están diseñados para satisfacer las necesidades de desarrollo de los niños menores de 2 años en áreas tales como su desarrollo físico, desarrollo cognitivo, desarrollo de la comunicación, desarrollo social o emocional, o desarrollo adaptativo. Los servicios incluyen (pero no están limitados a) servicios tales como: educación familiar y visitas al hogar, instrucción especial, patología de lenguaje, servicios de visión, y terapia ocupacional. Hasta donde sea posible, los servicios de intervención temprana deben proveerse en ambientes naturales, incluyendo el hogar y la centros de la comunidad, en los que los niños sin discapacidades puedan participar.

El IFSP y el IEP
La mayoría de los niños en edad escolar con PDDNOS necesitarán algunos servicios educativos especiales, del mismo modo que los niños más pequeños requerirán de los servicios de intervención temprana. Si a un niño en edad escolar se le considera elegible para dichos servicios, los padres y la escuela deberán desarrollar un Programa Individualizado de Educación (IEP). Este es un documento que recoge, entre otras cosas, los puntos fuertes y débiles del niño, y que educación especial y servicios relacionados pondrá la escuela a disposición, para atender a sus necesidades. Si el niño tiene menos de 3 años, dispondrá de un Plan Individualizado de Servicios Familiares (IFSP).Los padres pueden contactar al Centro de Información y Entrenamiento de padres (PTI) de su estado, o a NICHCY, para obtener información útil acerca del desarrollo de los IEP e IFSP, y acerca del proceso de educación especial.



HISTORIA DE UNA MADRE
Ryan, siempre envuelto en un torbellino de actividad, ha tenido varias etiquetas. Se le diagnosticó "PDDNOS" a los 3 años y medio de edad. Cuando asistió a la escuela infantil (pre-escolar), su etiqueta era la de "retrasado en el desarrollo". Hoy, tiene 8 años de edad, y su etiqueta es "autista". Él pasa la mayor parte del tiempo en su clase de segundo grado. Le va muy bien, pero todavía necesita mucha ayuda suplementaria --terapia del lenguaje, terapia ocupacional, y terapia física. Le encanta jugar al fútbol con los chicos de su clase. Su discapacidad es tan sólo una parte de quién él es; él también tienen muchas puntos fuertes y talentos. Cada día tiene sus nuevos retos, pero le adoramos. Él no es una etiqueta -- él es Ryan.


TRATAMIENTO DEL PDDNOS
En su conjunto, los niños con PDDNOS comparten la misma discapacidad social y comunicativa que los niños con Trastorno Autista. A menudo necesitan los servicios o tratamientos similares a los que se proporcionan a los niños con autismo.

Métodos Tradicionales
Ninguna terapia funciona para todos los individuos con Trastorno Autista o PDDNOS. Muchos profesionales y familias utilizan, de manera simultánea, todo un rango de tratamientos, que incluyen la modificación de la conducta, enfoques de educación estructurada, medicación, terapia del lenguaje, terapia ocupacional, y asesoramiento. Todos estos tratamientos promueven un comportamiento social y comunicativo más normal, y minimizan los comportamientos negativos (pe: hiperactividad, comportamiento repetitivo, con falta de sentido, auto-lesivo, agresividad) que interfieren con el funcionamiento y el aprendizaje del niño. Está aumentando el interés en tratamientos a los niños preescolares con PDDNOS trabajando muy de cerca con la familia, para ayudar al niño a resolver los problemas que se pueda encontrar en casa, antes de que asistan a la escuela. Muchas veces, cuanto antes se empieza el tratamiento, mejor es el resultado.

Atajar los problemas de conducta. Como los niños con PDDNOS se esfuerzan enormemente para sacar algún sentido de las muchas cosas que los confunden, ellos se comportan mejor en un entorno organizado, donde las reglas y las expectativas son muy claras y consistentes. El entorno del niño debe ser muy estructurado y predecible.

Muchas veces, un problema de conducta indica que el niño está tratando de comunicar algo --confusión, frustración, o miedo. Piense en la conducta del niño como un mensaje que tiene que ser descodificado. Trate de determinar las posibles causas del comportamiento. ¿Ha cambiado recientemente la rutina o los horarios del niño? ¿Se ha introducido algún elemento nuevo que pueda estar angustiando o confundiendo al niño? En cuanto mejoran las habilidades de comunicación de un niño, los problemas de conducta a menudo disminuyen, pues el niño ya dispone de un medio para expresar lo que le molesta, sin tener que recurrir al comportamiento negativo.

Se ha demostrado que el uso de estrategias de refuerzo al comportamiento positivo de estos niños es efectivo. Es importante recordar que:

Los programas deben establecerse de manera individual, porque los niños varían mucho en sus habilidades e inhabilidades. Enfoques de tratamiento que funcionan en unos casos pueden no funcionar en otros.

Los niños con PDDNOS tienen dificultades para generalizar de una situación a otra. Las habilidades que pueden aprender en la escuela tienden a no extenderse al hogar o a otros entornos. Es muy importante ser consistentes en el tratamiento de un problema a lo largo de todas las áreas de la vida de un niño --escuela, comunidad y hogar. Esto refuerza la generalización de los cambios en la conducta.

Un enfoque basado en el hogar-comunidad, que enseñe a familiares y profesores de educación especial a llevar a cabo estrategias de reforzamiento de conductas positivas, puede ser fundamental para alcanzar resultados óptimos.

Programa educativo apropiado. La educación es la principal herramienta en el tratamiento del PDDNOS. Muchos niños con PDDNOS experimentan sus mayores dificultades en la escuela, donde las exigencias de atención y de control de los impulsos son requerimientos virtuales para el éxito. Las dificultades de la conducta pueden evitar que muchos niños se adapten al aula, sin embargo, con la ayuda educativa adecuada, un niño con PDDNOS puede llegar a triunfar en la escuela.

El ingrediente más esencial de un programa educativo de calidad es un maestro con conocimientos. Otros elementos de un programa educativo de calidad incluyen:

clases estructuradas, consistentes y predecibles, con horarios y tareas bien visibles y explicados con claridad;
presentación de la información tanto visual como oralmente;
oportunidades para interactuar con compañeros no discapacitados, que sirvan como modelo de unas habilidades de lenguaje, sociales, y de comportamiento adecuadas;
centrarse en mejorar las habilidades de comunicación de los niños, por medio del uso de herramientas como los dispositivos de comunicación;
número de estudiantes reducido, y distribución adecuada de las sillas, para ayudar al niño con PDDNOS a evitar las distracciones;
curriculum modificado, basado en las los puntos fuertes y débiles de cada niño;
uso de una combinación de reforzamiento de comportamientos positivos, y otras intervenciones educativas; y
comunicación frecuente y adecuada entre profesores, padres y terapeutas.

Tratamiento médico. El principal objetivo del tratamiento médico en niños con PDDNOS es el de asegurar la salud física y psicológica, un buen programa preventivo de salud debe incluir chequeos físicos regulares para monitorizar el crecimiento, la visión, la audición, y la presión sanguínea; vacunaciones de acuerdo al calendario; visitas regulares al dentista; y atención a la dieta y a la higiene. Un tratamiento médico efectivo empieza por una evaluación médica completa. La evaluación previa al tratamiento es esencial para detectar posibles condiciones médicas, tales como un trastorno de convulsiones.

No existe ninguna medicación específica que ayude a todos los niños con PDDNOS. Algunas medicaciones pueden ser útiles, pero para muchos niños con autismo o PDDNOS, hay que experimentar con los niveles de medicación hasta encontrar la combinación y las dosis óptimas. Dado que esto difiere con cada niño, no existe ningún tratamiento médico definido para niños con PDDNOS, sino un régimen de medicación individual para cada niño. Debido a esta complejidad, se ve el tratamiento médico como un tratamiento que sólo se debe utilizar cuando otros tipos de tratamientos han fallado. Es importante resaltar que la medicación puede ser importante y necesaria para tratar condiciones que pueden coexistir en niños con PDDNOS, tales como el trastorno de déficit de atención, o el trastorno compulsivo obsesivo.

La decisión final de los padres sobre la utilización de medicación, como parte de la terapia del niño, es muy personal, y debe ser respetada y apoyada. La medicación debe utilizarse siempre en conjunción con otras terapias, y sus efectos deben ser monitorizados por medio de información que debe retroalimentar el propio niño, los padres, y los maestros.

Tratamiento Psicológico. El consejo psicológico puede ser muy útil a las familias, para ayudarlas a adaptarse al hecho de tener que criar a un niño con discapacidad. Si el niño ya asiste a un programa de la escuela, tanto los padres como los profesores deben ser informados de los síntomas del PDDNOS, y de como estos síntomas pueden afectar a la habilidad del niño para funcionar en el hogar, en el barrio, en la escuela, y en situaciones sociales. Los psicólogos pueden ofrecer una evaluación continua, consulta escolar, gestión y manejo de situaciones, y entrenamiento de la conducta. Algunos niños también se pueden beneficiar de los consejos de un psicólogo experimentado que sepa de PDDNOS. El trabajo en equipo de la familia puede aliviar la carga de la persona que cuida del niño, y que también necesita de un sistema de apoyos.

Otras Terapias y Tratamientos
Mientras exploran las opciones de tratamiento disponibles para ayudar a los niños con PDDNOS, los padres y otras personas pueden encontrarse con varias terapias que se pueden aplicar junto con las terapias tradicionales. Cuando se esté considerando el aplicar una de estas terapias a un niño, haga preguntas y evalúe cuidadosamente el programa. Es importante pedir una descripción del programa por escrito, que incluya su duración, frecuencia de las sesiones, coste, y la razón, o la filosofía, o el propósito básico del programa. Es importante investigar las credenciales del director y de los miembros del personal del programa, y si existe evidencia que demuestre la efectividad del programa, así como sus posibles efectos colaterales negativos. A continuación de describen algunos de los programas alternativos disponibles:

Comunicación Facilitada: Este método consiste en animar a las personas con disminución de la comunicación a que se expresen por si mismas. Por medio de asistencia física, una persona, llamada facilitador ayuda al individuo a deletrear las palabras utilizando un teclado de máquina de escribir, o de computador, o cualquier otro tablero con letras. La facilitación puede consistir en apoyo mano-sobre-mano, o en un simple toque del hombro. El individuo con discapacidad empieza el movimiento, mientras que el facilitador le ofrece apoyo físico.

En los últimos años se ha informado de anécdotas exitosas de la terapia de Comunicación Facilitada. También han provocado una considerable controversia, porque generalmente, no están respaldadas por investigación empírica. Aparentemente, la Comunicación Facilitada tiene potencial para convertirse en una técnica útil en algunos niños con PDDNOS, particularmente aquellos que son lectores precoces, y son buenos en otras formas de comunicación, como los computadores y los signos, pero que tienen seriamente disminuidas sus habilidades de comunicación verbal.

Terapia de Integración Auditiva (AIT): La AIT utiliza un dispositivo que selecciona, de manera aleatoria, frecuencias altas y bajas de una fuente musical (una reproductor de cinta o de CD), y se las envía al niño a través de auriculares.

Existen anécdotas sobre los efectos positivos de la AIT. Algunos de los resultados de los que se ha informado incluyen disminución de la sensibilidad a los sonidos, lenguaje más espontáneo, desarrollo de lenguaje más complejo, responder las preguntas en contexto, mayor interacción con iguales, y comportamiento social más adecuado. Sin embargo, todavía no están disponibles resultados significativos de un estudio bien diseñado sobre el programa. Todavía no está claro como funciona la AIT, y si la gente se puede beneficiar de esta terapia.

Terapia de Integración Sensorial: La integración Sensorial es el proceso que tiene el sistema nervioso central para organizar la información sensorial por áreas de uso funcional. Se refiere, por lo general, a procesos que se llevan a cabo en el cerebro, y que permiten a las personas conectar las imágenes, sonidos, tactos, sabores, olores y movimientos, para interactuar con el mundo que las rodea (Mailloux & Lacroix, 1992).

Basado en resultados de la evaluación, un terapeuta ocupacional que haya sido entrenado en Integración Sensorial guía a un individuo a través de actividades que plantean retos a su habilidad para responder de manera adecuada a la estimulación sensorial. Este tipo de terapia está dirigida a mejorar el como los sentidos de un individuo procesan la estimulación y trabajan juntos para responder apropiadamente. Al igual que otras terapias, no existen investigaciones concluyentes que demuestren que se obtenga un progreso claro por medio de la Terapia de Integración Sensorial.

El Método Lovaas: Este método (que es un tipo de Análisis de Comportamiento Aplicado [ABA]), desarrollado por el psiquiatra Ivar Lovaas, en UCLA, es un programa intenso de intervención, diseñado originalmente para niños en edad pre-escolar con autismo. Utiliza técnicas conductuales, (moldear o recompensar conductas deseadas, e ignorar o desaconsejar las conductas no deseadas), para alcanzar sus metas. Generalmente, este método consiste en 30 a 40 horas semanales de habilidades básicas de entrenamiento académico, de lenguaje, y de comportamiento. La terapia consiste en 4 a 6 horas diarias de entrenamiento bis-a-bis, entre 5 y 7 días a la semana. Algunas investigaciones han demostrado mejoras dramáticas en 50% de los niños que reciben este tipo de terapia. El método Lovaas está obteniendo una gran atención, pero, al igual que otras terapias, todavía necesita más estudio.

Terapia de Vitaminas: Alguna evidencia anecdótica ha demostrado que la vitamina B6 y el magnesio ayudan a los niños con autismo y PDDNOS. La razón detrás de esto es que la vitamina B6 ayuda a la formación de neurotransmisores, de los cuales se sospecha que no funcionan correctamente en dichos niños. (Dalldorf, 1995).

Intervención Dietaria: Se ha encontrado que algunos individuos con PDDNOS tienen sensibilidad o alergias a comidas. Algunos padres optan por que médicos alergólogos evalúen a sus hijos y, basados en los resultados de dichas pruebas, poder eliminar o restringir de su dieta aquellos alimentos a los que los niños muestran una mayor sensibilidad. Por ejemplo, algunos alimentos parecen aumentar la hiperactividad y el comportamiento tipo-autista. Se ha demostrado que el eliminar dichos alimentos de la dieta del niño, ayudan a disminuir dichos comportamientos negativos.

Terapia Anti-Levadura: A menudo la progresión del autismo y del PDDNOS incluye conductas no usuales y problemas de comunicación que aparecen en los primeros años de vida, época en la que se trata a muchos niños con antibióticos, por problemas tales como infecciones del oído medio. Los antibióticos pueden dañar la flora intestinal y, posiblemente, causar un "sobre-crecimiento de la levadura". Sin embargo, la existencia de niveles altos de levadura en niños con autismo y PDDNOS podrían deberse a una coincidencia (Dalldorf, 1995). Algunos padres han notado que el proporcionar a sus hijos medicación Anti-Levadura disminuye algunos comportamientos negativos. Resultados preliminares de algunas investigaciones apoyan este tipo de tratamiento; sin embargo, los resultados no son concluyentes.

Resumen: Dado que no se han llevado a cabo estudios serios sobre estas terapias, su efectividad en el tratamiento del PDDNOS no está clara.

Ayudar a los Niños en el Hogar
Los padres pueden utilizar muchas técnicas y tratamientos en el hogar para ayudar a sus hijos pequeños con PDDNOS. Estas técnicas deben ser debatidas con otros miembros de la familia, y con los profesionales que estén trabajando con el niño, de modo que las personas cercanas al niño empleen los mismos métodos. Esto ayudará al niño a generalizar las habilidades aprendidas en casa a otros entornos, tales como la escuela o el barrio. Los padres pueden trabajar en la mejora de las habilidades de comunicación y sociales. Para más información sobre publicaciones relacionadas con la aplicación de estas técnicas a niños, ver la sección "Recursos Adicionales" al final de este documento.

ENCONTRAR UN GRUPO DE APOYO DE PADRES
Los niños con PDDNOS no son los únicos que necesitan ayuda y apoyo adicional. Criar a un niño con necesidades especiales es una tarea que demanda mucho. Conocer y aceptar que el niño posee una discapacidad es un proceso muy emocional. Al principio, los padres se pueden sentir solos, y no saber donde empezar a buscar información, asistencia y apoyo. Los grupos de padres ofrecen a los padres y familiares un lugar para compartir información, dar y recibir apoyo emocional práctico, y trabajar como equipo hacia unas metas comunes.

Se encuentran grupos de apoyo de padres sobre autismo a lo largo y ancho de todo el país. Las familias cuyos hijos tienen PDDNOS pueden beneficiarse de pertenecer a dichos grupos. Para más detalles, ver el apartado "Organizaciones" al final de este documento.

CONCLUSIÓN
Los niños con PDDNOS sufren un trastorno único, que hará que ciertas áreas de su vida representen retos importantes. Existe información útil en muchos artículos, folletos y libros; sin embargo, es muy probable que dichos recursos no se encuentren en la biblioteca o librería local. Para obtener estos materiales, contacte con las organizaciones y editoriales enumeradas al final de este artículo. Internet es también una herramienta muy valiosas en la recopilación de información. Por favor, compruebe las páginas Web de interés al final de este artículo.

Aprender más sobre las necesidades especiales de niños con PDDNOS puede ser de enorme ayuda práctica y emocional para aquellas personas que de alguna manera están involucradas, o están al cuidado, de estos niños especiales.

REFERENCIAS (en Inglés)

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Autism Society of America. (1995). Asperger's Syndrome information package. Bethesda, MD:

Boyle, T. (1995). Diagnosing autism and other pervasive development disorders [excerpt from Autism: Basic information (3rd ed., pp. 6-7)]. Ewing, NJ: The New Jersey Center for Outreach & Services for the Autism Community, Inc. (COSAC).

Dalldorf, J. (1995). A pediatric view of the treatment options for the autistic syndrome.
Chapel Hill, NC: Division TEACCH (Treatment and Education of Autistic and Related Communication Handicapped Children).

Mailloux, Z., & Lacroix, J. (1992). Sensory integration and autism. Torrance, CA: AYERS Clinic.

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MAAP: A newsletter for families of more advanced autistic people. [Una publicación trimestral de MAAP Services Inc., P.O. Box 524, Crown Point, IN 46307.]

New Jersey Center for Outreach and Services for the Autism Community (COSAC). (1995). Autism: Basic information. Ewing, NJ: Author. [1450 Parkside Ave., Suite 22, Ewing, NJ 08638.
Teléfono: (609) 883-8100.]

Powers, M. (1989). Children with autism: A parent's guide. Bethesda, MD: Woodbine House. [Ver información de contacto anterior .]

Quill, K. A. (1996). Teaching children with autism: Strategies to enhance communication and socialization. Albany, NY: Delmar Publishers. [Disponible en: ITP, P.O. Box 6904,
Florence, KY 41022. Teléfono: 1-800-347-7707.]

Schopler, E., & Mesibov, G.B. (Eds.) Existen varios libros disponibles en la serie: "Current Issues in Autism" : Autism in adolescents and adults (1983); Effects of autism on the family (1984); Communication problems in autism (1985); Social behavior in autism (1986); High-functioning individuals with autism (1992); Preschool issues in autism (1993); and Learning and cognition in autism (1995). [Todos ellos disponibles en Plenum Publishing. Ver información de contacto anterior.]

Simpson, R., & Ziontz, P. (1992). Autism information and resources for parents, families, and professionals. Austin, TX: Pro-Ed. [8700 Shoal Creek Blvd., Austin, TX 75757-6897.
Teléfono: 1-800-897-3202; (512) 451-3246.]

Organizaciones de contacto para Listas de Publicaciones: Estas organizaciones no disponen de los rercursos para responder personalmente a las personas de todo el país, pero disponen de un número imprtante de publicaciones útiles.

Indiana Resource Center for Autism, 2853 East 10th Street, Indiana University, Bloomington,
IN 47408-2601.
Teléfono: (812) 855-6508 (V/TTY).
URL: http://www.isdd.indiana.edu/

New Jersey Center for Outreach and Services for the Autism Community (COSAC), 1450 Parkside Ave., Suite 22, Ewing, NJ 08638. Teléfono: (609) 883-8100. URL:
http://members.aol.com/njautism

Páginas Web de Utilidad:
Autism Society of America:
http://www.autism-society.org/

Autism at Yale Developmental Disabilities Home Page:
http://info.med.yale.edu/chldstdy/autism/welcome.html

Center for the Study of Autism: http://www.autism.com/

Division TEACCH Home Page:
http://www.unc.edu/depts/teacch/

Syracuse University Autism Resource Page:
http://web.syr.edu/~jmwobus/autism/

ORGANIZACIONES

Autism National Committee, 249 Hampshire Drive, Plainsboro, NJ 08536.

Autism Society of America, 7910 Woodmont Avenue, Suite 650,
Bethesda, MD 20814. Teléfono: (301) 657-0881; (800) 3-AUTISM.
URL: http://www.autism-society.org

National Information Center for Children and Youth with
Disabilities (NICHCY), P.O. Box 1492, Washington, DC 20013.
Teléfono: 1-800-695-0285; (202) 884-8200 (V/TTY). E-mail:
nichcy@aed.org
URL: http://www.nichcy.org

miércoles, junio 14, 2006

Entrenamiento motricidad ocular: La pelota de Marsden

Se cuelga del techo o de la rama de un árbol o un soporte similar, si es en el exterior, con un hilo de pescar o similar una pelota blanda de goma, del tamaño aproximado de una pelota de tenis. Se puede sujetar el cordel a la pelota adhiriendo a ésta un gancho de ventosa neumática. Con niños pequeños o con aquellos que presenten más dificultades, puede emplearse una pelota de mayor tamaño. A medida que adquieren habilidad se reduce el tamaño de la pelota.
La pelota puede hacerse oscilar lateralmente ante el niño, o hacia adelante y hacia atrás, o en un movimiento circular.
El niño se pone de pié a una distancia de la pelota equivalente a la longitud de su brazo (del brazo del niño) y directamente enfrente del plano de oscilación del péndulo. Se lleva la pelota hacia un lado y se suelta, dejando que oscile frente al niño por su propio peso. Se le pide al niño que cuando pase la pelota frente a él, alargue el brazo y la toque con el dedo índice extendido. Debe alargar el brazo y tocarla directamente y con un solo movimiento.
La mano se coloca cada vez en un lugar determinado, que es su punto de partida, de forma que su movimiento tenga una trayectoria definida y prescrita de antemano. El primer punto de partida será el hombro. Se dice al niño que coloque su mano en el hombro con el dedo índice extendido. Cuando pase la pelota extenderá el brazo para tocarla con el dedo.
Otros lugares que pueden servir de punto de partida son los ojos y las caderas. En toda ocasión el movimiento de la mano debe ser decidido, sin dar rodeos para ir en busca de la pelota. El niño debe mantener la cabeza inmóvil y seguir con los ojos la pelota.
Si el niño tiene dificultades se emplea una técnica preliminar que consiste en que el niño coloque el dedo de dos a cinco centímetros de la pelota inmóvil. Luego se le hace ir alejando cada vez más su mano de la pelota, hasta que la alcanza partiendo desde el hombro. Luego puede continuarse con la pelota en movimiento con oscilaciones de poca amplitud, para que el niño pueda acertarla. Es posible que al principio necesite seguir la pelota con el dedo para aprender a acoplar la persecución manual con la visual. Más tarde se le hará pasar de un tipo de persución a otro, diciéndole que espere a que la pelota comience a oscilar antes de empezar a seguirla con el dedo. Así se le va haciendo progresar hasta que sólo utilice la mirada para perseguir el móvil.
Cuando esté mínimamente entrenado y para que no pueda resolver el ejercicio sin seguir todo el movimiento de la pelota durante toda su trayectoria, ( a veces los niños atienden solo una reducida área situada frente a ellos y cuando ven que la pelota cruza ese área, dan el golpe, confiando en la rapidez de una sola percepción, con lo que resuelven el problema sin necesidad de ejercitar los movimientos oculares), se les pide que den el golpe cuando se les diga "Ahora".
De ese modo, como no saben en qué momento se les va a pedir que la alcancen, se les obliga a que la sigan continuamente con la mirada durante toda la trayectoria de la oscilación. Debemos asegurarnos que sigue la pelota con los ojos y no con la cabeza. Se le debe advertir que no la mueva.
Cuando el niño domine el ejercicio de persecución de la pelota oscilando lateralmente puede pasar a realizar el ejercicio oscilando la pelota de adelante hacia atrás. La pelota entonces se acerca y se aleja sucesivamente del niño. En este caso el debe tocar la pelota desde abajo; no debe adelantar el dedo y esperar que la pelota choque contra él.
Luego puede pasarse a hacer ejercicios con trayectorias diagonales. Estos son los movimientos más difíciles. Se ejercitarán después que domine los anteriores ejercicios.
Más adelante se le pide al niño que se tumbe de espaldas y siga la pelota, habiéndose imprimido a ésta un movimiento circular por encima de él.
Todos estos ejercicios pueden realizarse también con movimientos oculares exclusivamente. Se pueden pegar letras en la pelota para que él busque lo más rápidamente posible una b o una c, etc.
Juegos:
Son muy interesantes los juegos de canicas, bolas de cristal, y a los niños les encantan. Es mejor que jueguen sobre tierra, para que las bolas no rueden demasiado.
1. Cada niño tiene su bola. Van tirando por turnos. El que golpea la bola de otro se la queda.
2. Se trazan dos líneas paralelas. En el centro se dibuja un círculo de una cuarta de diámetro aproximadamente. Van tirando por turnos desde detrás de una de las líneas para golpear las bolas que hay dentro del círculo. Cada vez que golpea una bola se la queda y puede seguir tirando hasta que deje de acertar el golpe. Entonces tira el siguiente. Llega un momento en que todos los jugadores tienen sus bolas entre las dos líneas. En el turno siguiente cada jugador puede optar por disparar hacia el círculo para sacar una bola u optar por tirar a la bola que representa a otro jugador. Si acierta a otro jugador lo elimina y éste tiene que volver a poner dentro del círculo las bolas que hubiera sacado previamente de él. El juego termina cuando queda un sólo jugador o ya no quedan bolas en el círculo. Si en una de las tiradas la bola del jugador queda dentro del círculo queda eliminado.
3. Se trazan de 12 a 18 círculos, de distintos diámetros, separados suficientemente. Comienzan a tirar. Cada vez que un jugador consigue que su bola quede dentro de un círculo, puede tirar hacia el siguiente círculo. Si no deja la bola dentro del círculo, tira el siguiente jugador. Gana el primero que llega al último círculo.
4. Tiro a canasta de baloncesto.
5. Ping-pong.
6. Badmington.
7. Entrenar a pelota vasca, contra una pared, golpeando con la mano.
8. Tirar pelotas con tiras de velcrom a una diana de franela.
9. Tiro con arco a dianas.
10. Tirar una serie de latas vacías situadas sobre un listón o una mesa con pelota de trapo.
11. Tirar con pistolas de agua hacia dianas.
12. Meter chapas de bebidas en cubos, desde lejos.
13. Pescar peces con una caña. Se fabrican los peces con algún material que flote. Los peces pueden tener un gancho de plástico que sobresalga del agua. La caña temina en una argolla de plástico. Gana el que termina antes o el que encuentra un pescado con un mensaje, etc. Cuanto más larga sea la caña y el hilo es más difícil pescar.
Claro está que los instrumentos se adaptan al niño. El tiro con arco, será con flechas provistas de ventosas para evitar accidentes, y el arco será de juguete, etc.
Deben leerse las recomendaciones generales de las dos entradas anteriores del blog para el desarrollo de los ejercicios.
En cuanto a los juegos seguro que en su localidad encuentra variantes interesantes que pueden hacer que su niño se divierta con sus amigos. Si es necesario dele una cierta formalidad a los juegos colocándole a su hijo y a los amiguitos una camiseta y anote los resultados en un tablero. Deje programada la fecha de la siguiente partida. Si es Vd. quien juega con su hijo no haga trampas para ganar ¿de acuerdo?

lunes, junio 05, 2006

Reeducación de la motricidad ocular.

ENTRENAMIENTO MONOCULAR Y BINOCULAR.

En el curso normal del desarrollo del control ocular, los niños pequeños aprenden, en primer lugar, a controlar un solo ojo. Tras conseguir el control de cada uno por separado, integran los dos y establecen el control binocular. Nosotros seguimos el curso normal del desarrollo. De este modo le ejercitamos primero con el ojo derecho, luego con el izquierdo y finalmente con los dos.
Hay casos de niños en los que el control binocular es superior al monocular. Tales niños demostrarán aparentemente un buen control ante ejercicios que afecten a los dos ojos a la vez. Sin embargo, cuando se les examina operando con cada ojo por separado, su control falla. Estos niños han desarrollado una binocularidad aparente, lograda a merced a la simple articulación de las operaciones de cada ojo, en vez de integrar los dos esquemas de control. Esta binocularidad aparente no es suficientemente eficaz , y este defecto puede mostrarse en tareas visuales de cierta exigencia, como puede ser la de leer o escribir.

TIEMPO DE LAS SESIONES

Deben durar aproximadamente 10 minutos. Tres minutos para el ojo derecho, tres para el izquierdo y otros tres para ambos simultáneamente.

EJERCICIOS CON OCLUSOR.

Cuando se efectúan ejercicios con un solo ojo es necesario que el inactivo permanezca tapado. Vd. puede medir aproximadamente la distancia entre la pupila del ojo derecho hasta la pupila del ojo izquierdo y confeccionar un antifaz, como el del Zorro. También puede comprar uno hecho en una tienda de disfraces. Tape uno de los orificios. Aumente el tamaño del otro orificio lo suficiente para que el niño tenga una buena visión monocular a su través. Cuando necesita ocluir el otro ojo le da la vuelta al antifaz. Es de fácil fabricación y da buen resultado. Puede hacerlo de cartón no muy grueso o de fieltro. Se sujeta con una gomita pasada por detrás de la cabeza. Puede dejarlo jugar con el antifaz un día antes de tapar uno de los orificios para que se acostumbre. O que tenga uno para jugar, sin “estropear”; y otro preparado para los ejercicios.

PROCEDIMIENTO

El procedimiento general consiste en desplazar un objeto delante del niño y decirle que lo siga con su mirada. Tratamos de encontrar la modalidad de ejecución de los ejercicios que mejor se acomoda a las necesidades y aptitudes del niño. Comenzamos por la modalidad primera y si no hay una notable mejoría al cabo de pocas pruebas ( de cuatro a ocho ) es dudoso que sea útil de continuar esta modalidad de entrenamiento; de no ocurrir así, se interrumpirá el ejercicio y se pasará a la modalidad segunda. Si no hay progreso, en los términos expresados antes, pasamos a la modalidad tercera. Procedemos así sucesivamente, hasta encontrar la modalidad más adecuada para él.

MODALIDADES EN EL EJERCICIO DE PERSECUCIÓN CON LA MIRADA.

Modo 1

Se emplean las mismas técnicas descritas para la exploración, desplazando el mismo lápiz empleado en el examen, moviéndolo según las principales direcciones (lateral, vertical, diagonal y rotatoria ). Pero en vez de efectuar una simple prueba para formular un juicio respecto de la corrección del resultado, los movimientos se repiten muchas veces, a fin de que el niño se ejercite en él y aprenda a realizarlo mejor cada vez.
Se comienzan con los ejercicios más fáciles, continuando, a medida que el niño vaya haciéndose más capaz, con las direcciones más difíciles.

Modo 2

Es idéntico al Modo 1, salvo en que el objeto empleado como blanco de la mirada consiste en una pequeña linterna eléctrica. Se empleará un modelo semejante a una estilográfica , cuya lámpara sobresalga , de modo que el foco luminoso sea directamente visible cuando se mantenga en posición vertical a la altura de los ojos del niño. Se mueve la lamparilla según las mismas direcciones principales empleadas en el Modo 1. Se hacen las mismas observaciones recomendadas antes.
La variación consiste en sustituir el estímulo visual producido por el reflejo de la luz en la chincheta, por un estímulo mucho más intenso mediante los rayos de luz directos que ahora llegan a sus ojos.

Modo 3

Es idéntico a los anteriores, salvo en que ahora pedimos al niño que señale y siga la linterna con el dedo al tiempo que lo hace con los ojos. Se hacen los movimientos y observaciones anteriores.
La variación consiste en que se añade una referencia cinestésica, señalar con el dedo, a las indicaciones visuales empleadas en los Modos 1 y 2.
Como en los procesos anteriores obsérvese con cuidado el proceder del niño. Si no se aprecian progresos en unas cuantas pruebas ( de cuatro a ocho) pasamos al modo siguiente.

Modo 4

Es idéntico al anterior, excepto en que se le dice al niño que ponga el dedo sobre la luz y que lo desplace con la linterna, siguiendo el movimiento que el entrenador imprime a ésta. Se le anima a que oponga cierta resistencia al movimiento de la linterna diciéndole. “ Aprieta e intenta impedir que se mueva la linterna” La linterna se mueve en las direcciones indicadas anteriormente.
La variación consiste en incrementar la estimulación cinestésica. Por esta razón se le pide al niño que apriete fuertemente el dedo contra la linterna y que oponga resistencia al movimiento. Claro está que es el sentido común del entrenador el que regule la colaboración del niño y lo lleve a que el niño apriete, pero no tanto que impida el movimiento fluido de la linterna.
Igual que en los casos anteriores se observa atentamente el proceder del niño. Si no se advierten mejorías a las pocas sesiones, se pasa al siguiente modo.

Modo 5

El objeto que se utiliza ahora como blanco es una pelota. Se comienza con una pelota grande, como las de playa. A medida que avance el entrenamiento y progrese el niño disminuiremos el tamaño de la pelota. El adulto aplica ambas manos, puestas de plano, contra un lado de la pelota. El niño hace lo mismo contra el lado opuesto. Así se sostiene la pelota entre ambos pares de manos. Entonces el adulto comienza a desplazar la pelota según las direcciones principales arrastrando con su movimiento las manos del niño. Se incita a éste a que observe la pelota, sin perderla de vista mientras se mueve.
La variación consiste en que aumentamos la información cinestésica y táctil, al tiempo que se refuerza el estímulo visual al ser más grande el blanco.
Si no hay progresos en este Modo 5 llevaremos al niño a un oftalmólogo.
Si hay progresos y una vez que hayamos ido disminuyendo el tamaño de las pelotas, volvemos al Modo 4; luego a los Modos 3, 2 y 1, esto es , hasta que llegue a seguir la chincheta con la mirada sin la ayuda de refuerzos procedentes de otros campos sensoriales.

Notas

a) Como indicamos anteriormente, según su dirección, unos movimientos son más difíciles que otros. Por consiguiente variará, según la dirección que se imprima al objeto, el Modo en que puede ejecutarlo. Puede que el niño sea capaz de realizar el ejercicios de dirección lateral en el Modo 1, pero que en la dirección diagonal necesite las ayudas complementarias de los Modos 4 o 5. De todos modos, pásese de un Modo a otro lo más rápidamente posible, hasta que el niño sea capaz de proceder como es de desear en todas las direcciones del Modo 1.
b) Puede que el niño sólo pueda seguir correctamente el objeto móvil en una extensión bastante reducida del movimiento. El control ocular es más difícil cuanto más hacia la periferia se aplica, cualquiera que sea la dirección. Es previsible temer que el control ocular se haga más difícil a medida que se aleje el objeto de la línea media. La reeducación debe comenzar con movimientos comprendidos en las zonas en que sea capaz de proceder adecuadamente. A medida que progrese vamos aumentando la amplitud de los movimientos del móvil.
c) Practicaremos ejercicios especialmente dedicados a cruzar el eje medial, esto es, cuando el objeto “cruza de uno a otro lado de la nariz”.
d) En algunos casos, cuando se emprende el entrenamiento binocular, con los dos ojos, es posible que un ojo pierda el enfoque mientras que el otro sigue correctamente enfocado. En tal caso, tápesele el ojo correctamente enfocado. Así al no percibir una imagen clara del objeto, ya que el ojo con el que ahora mira no está debidamente enfocado. Entonces una observación tal como “¿dónde está?” hará que vuelva a enfocar el ojo “que estaba fuera del blanco”. Se destapa entonces el otro ojo y se sigue con el entrenamiento. En ningún caso se dejará que durante el entrenamiento binocular, con los dos ojos, que siga el el objeto con un ojo mientras no pueda seguirlo con el otro. Al taparle un ojo, se le revelará el problema y podrá corregir el error.

En otra entrada del blog propondremos algunos juegos deportivos y ejercicios con la pelota de Marsden.

Bibliografía:

Newell C. Kephart
El alumno retrasado
Pag. 303 y ss.

Marsden, C. D.
The Marsden Ball“Visual Training at Work. Optometric Extensión Program Papers”, XXV, 8, 1953.

domingo, junio 04, 2006

Ejercicios para la exploración óculo motora.



La técnica de la persecución o seguimiento con la vista se propone investigar la aptitud del niño para controlar los movimientos oculares.
Debemos advertir que el objeto de esta técnica no es el de indicar por qué no existe ese control, si es un trastorno orgánico y constituir un problema médico o un problema de aprendizaje. Hoy no es tajante la separación entre lo orgánico y los aprendizajes, pues está demostrado que ciertos aprendizajes modifican el número y tamaño de las dendritas de las células nerviosas. Esta exploración nos mostrará si posee una adecuada coordinación de su musculatura ocular extrínseca, de forma que no le resulte posible operar en funciones perceptivas complejas. Las déficits de funciones elementales del ojo pueden alterar funciones complejas. Es sabido, por ejemplo, que para comprender el significado de una lámina con un tema complejo, cuyo significado no se descubra de modo casi inmediato, es necesario establecer una hipótesis sobre su significado y verificarlo mediante la dirección de la mirada hacia diversos puntos de las imágenes para verificarla. Un déficit en el control voluntario de los movimientos oculares puede alterar la fidelidad de la percepción.

EJERCICIOS CON LOS DOS OJOS.

1) Dirección lateral.

Tómese un lápiz de los que están provistos de una goma de borrar en el extremo. Clávese una chincheta en la goma, de forma que la cabeza de aquella quede paralela al eje longitudinal del lápiz. Manténgase éste en sentido vertical ante los ojos del niño, a unos cincuenta centímetros de su cara, y pregúntesele si ve la cabeza de la chincheta. Dígasele luego: “ Ahora voy a moverla hacia un lado y otro. Síguela con la vista, sin parar.” Se desplaza el lápiz unos cuarenta y cinco centrímetros a la derecha del niño, trazando un arco de círculo del que el niño sea el centro y de un radio de medio metro. Muévase luego el lápiz lateralmente hacia la izquierda del niño hasta que esté a unos cuarenta y cinco centímetros de él.
Si el niño mueve la cabeza en vez de los ojos, le decimos que la mantenga inmóvil.
Si no lo logra sólo, se le sujeta ligeramente la cabeza con la mano.
Se observa con mucha atención los movimientos que hace con los ojos mientras sigue el lápiz y si son suaves o bruscos, o si aparecen unos espasmos aunque sean pequeños. Los ojos deben moverse tan suavemente como los cubitos de hielo en un vaso de agua. Vd. Puede hacerlo antes con un adulto para hacerse una idea del movimiento correcto, como una breve práctica previa.
Cualquier movimiento a sacudidas o discontinuidad o pérdidas de la imagen es indicador de que no existe un control completo.
Obsérvese si los ojos se mueven coordinadamente, manteniendo una correcta relación del uno con el otro o si los movimentos de uno de ellos se extravían de la dirección del objeto. Vigílese si uno de los ojos sigue el objeto y el otro simplemente trata de seguirlo subordinadamente. En algunos casos, un ojo se mueve mientras que el otro permanece inmóvil. Si en algún momento la mirada se desvía del objeto ¿puede captarlo de nuevo enseguida, o tiene que realizar tanteos con la vista para conseguirlo? ¿se anticipa el movimiento de la mirada al objeto y el ojo se desplaza hacia los extremos sin que el niño pueda detener el movimiento de sus ojos dejando de establecer contacto entre el objeto y la mirada?
Préstese mucha atención a lo que hace el niño cuando el objeto cruz el eje medial de su cuerpo. Muchos niños encuentran dificultades en cruzarlo, revelando este hecho con una ligera sacudida en el movimiento de los ojos al llegar a este punto.

Evaluación del ejercicio.- El niño que no puede perseguir el objeto, que lo pierde de vista con facilidad, que actúa descoordinadamente, que lo rebasa, que presente sacudidas o que no puede seguirlo sin mover la cabeza, no ha logrado alcanzar el control de los ojos y necesita una educación especial para desarrollar dicho control.

2) Dirección vertical de la mirada.

Levántese el lápiz verticalmente hasta que esté a unos cuarenta y cinco centímetros sobre el nivel de los ojos del niño. Se mueve el lápiz siguiendo la trayectoria de una rco de círculo, como en el caso 1). Muévase luego hacia abajo, hasta que esté a cuarenta y cinco centímetros por debajo del nivel de los ojos del niño. Háganse las mismas observaciones que en el caso 1).

3) Dirección diagonal de la mirada.

Muévase el lápiz hacia la izquierda, hasta que esté a cuarenta y cinco centímetros del centro, y hacia abajo, hasta que se encuentre a otros cuarenta y cinco centímetros por debajo del nivel de los ojos del niño. Muévase luego diagonalmente, hasta que alcance una posición similar en el ángulo superior derecho. Háganse las mismas observaciones que en 1). Muévase el blanco en dirección opuesta ( desde arriba a la derecha, hacia abajo a la izquierda. Evalúese la peor de las dos realizaciones.

4) Rotación de la mirada

Muévase el lápiz, delante del niño, en un círculo de un radio de cuarenta y cinco centímetros. Háganse las mismas observaciones y la misma evaluación que en los casos anteriores.

EJERCICIOS CON UN SOLO OJO: OJO DERECHO

Colóquese un oclusor sobre el ojo izquierdo del niño. Repetimos los ejercicios 1), 2), 3) y 4). Háganse las mismas observaciones. La evaluación se hace de igual modo. Es posible que la ejecución con un solo ojo sea peor que con ambos.

EJERCICIOS CON UN SOLO OJO: OJO IZQUIERDO

Se pasa el oclusor al ojo derecho. Repetimos los ejercicios 19, 2), 3) y 4). Se hacen las mismas observaciones. Se evalúa de igual modo.

Nota.-

a) Los movimientos diagonales son los más difíciles para el niño. En ocasiones manifiestan su dificultad mediante movimientos en escalera. Los ojos se mueven lateralmente hasta perder de vista el objeto; luego se mueven verticalmente hasta encontrarlo de nuevo; de nuevo se mueven lateralmente, etc. De esta forma el niño “sigue” el objeto sin hacer un movimiento ocular en diagonal. Este escalonamiento puede aparecer sólo en una parte de la extensión total del movimiento. Es más frecuente cuando se acerca a la línea medial.
b) El oclusor se puede hacer con un antifaz como los del Zorro, de cartón flexible o de fieltro, con una gomita. Cegamos uno de los orificios. Cuando queremos ocluir el otro ojo, le damos la vuelta al antifaz.
c) Vd. puede grabar con una pequeña cámara de vídeo los movimientos y luego estudiarlos. Esto necesita una preparación para dismularla, para que el niño no se distraiga ni represente una presión para él estar siendo grabado. Aunque como es una prueba sencilla de hacer y que Vd. puede repetir no es estrictamente necesario.
d) Las técnicas de educación son muy parecidas a las de la exploración y se darán en una próxima entrada del blog.
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Bibliografía.
Newell C. Kephart
El alumno retrasado.
Descubrimiento de las deficiencias de organización psíquica, y técnicas pedagógias para su corrección.
Biblioteca Universal Miracle.
Editorial Luis Miracle. Barcelona. (1968)
pag.188 y ss.
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Título de la edición original:
The slow learner in the classroom
Charles E. Merril Books, Inc., Columbus, Ohio (EE.UU)